jueves, 20 de octubre de 2016

La tarea con la JCE

EL PLAZO.- La comisión del Senado responsable de la preselección de los potenciales miembros de la Junta Central Electoral, anunció hace días que terminaría hoy jueves las entrevistas a los postulados o aspirantes. Esta distinción es importante. No es lo mismo que una persona sea promovida por una entidad, cual que sea su género, a que haga por sí misma la diligencia. Las cualidades propias son un aval, sin dudas, pero al final de la jornada el patrocinio o la circunstancia será lo decisivo. Los comisionados dijeron  por igual de que a más tardar el 9 de noviembre el país conocerá el nuevo cuerpo electoral, pues se supone que el informe será entregado antes de esa fecha.
Aunque no queda claro si el documento irá a manos del presidente de la cámara o directamente al pleno. Si fuera al pleno, podría darse una situación de friendo y comiendo. En caso del  presidente, existirían otras posibilidades. O abrirse un compás de espera o acogerse nuevas consideraciones. Los encargados de la tarea, como los senadores en sentido general, reivindican su soberanía como órgano legislativo y prometen un resultado que se corresponderá con su voluntad. Difícilmente sea verdad tanta belleza...

INQUIETUDES.- Como los comisionados están concentrados en la preselección, y sin réplica interna, no ha habido tiempo ni ocasión para discutir otros aspectos. Por ejemplo. ¿ Existe la posibilidad de que se produzca un informe disidente, como sucede a veces, en que se consideren otros aspirantes distintos a los aprobados en principio? Entre las ternas de titulares y suplentes serían unos treinta, quince de unos y quince de otros, o dos por posición. Así, como el escrutinio se hará entre cien o doscientos candidatos,  con el sobrante podrían formarse tripletas  opcionales.  Igual intriga si el informe se impone al pleno, y este debe  decidir entre los nombres preseleccionados,  o puede hacer su propia escogencia, sin tener en cuenta lo dispuesto por los comisionados. Esto es, si el pleno es libre y puede sorprender  con identidades ajenas al listado. Este punto es importante, pues se suponen situaciones de alzada, en las cuales las influencias políticas serán determinantes. Los senadores son los senadores, y si es verdad que no son muchachos, también lo es que no se gobiernan...
Por Orlando Gil ;-