martes, 6 de septiembre de 2016

Partidos vs. Sociedad civil

La pista política se está calentando y se avizora un pulso entre los partidos políticos asociados al gobierno y los organismos de la sociedad que buscan más participación ciudadana en la modificación del marco estatal.
El tema de las modificaciones y reestructuraciones tiene un campo dilatado. El  Consejo de la Magistratura, las  Cortes y la Junta Central Electoral. Son organismos de gobierno que en lo táctico se orienta la definición de la composición y dirección de ellos.
En la portada del debate está la Junta Central Electoral. Los integrantes de la participación declinan por la composición de un perfil para los cargos. Que los candidatos sean contrapuestos a una imagen de lo que debe ser el ejecutivo del puesto, para lo que se tiene que buscar y contratar a expertos que hagan el trabajo. Este candidato no puede ni debe ser una persona con filiación directa ni indirecta con los partidos.
Estas precondiciones también son avaladas por el candidato del Partido Revolucionario Moderno, Luis Abinader, quien ya se ha reunido con esos representantes del poder civil.
Los voceros de la sociedad civil proclaman que ya la política del reparto de posiciones colapsó. Que pasó de moda. En pocas palabras, que ahora hay que buscar otros métodos. Está claro, la “perfilación” es la tónica.
La sociedad civil, con sus voceros  organizados, reclama su espacio constitucional para meter baza. Gobernar y diseñar los organismos de gobierno no es privativo de los entes gubernamentales. No se les puede convocar sólo cuando hay interés de los  partidos políticos.
En el ritual puesto a escena simulada, hay un sonsonete que sirve de clave musical en el entramado: apoliticidad, apartidismo, seriedad. Es un SOS político con lenguaje Morse. Una lucha de simulaciones en la que los envites tienen cartas de presentación. Los empujones tienen todo el disimulo y las presiones se hacen desde un amplio litoral.
Esta es una sociedad de doble moral donde se reclama lo que algunos no cumplen. Cada quien en posición de alto nivel, el que tiene nombre público, tiene una carrera que atrás marca una senda. Ha escalado por esfuerzo y compromiso. A veces los soportes del pasado halan  en reclamo del cumplimiento o agradecimiento. Esa es la vida. Con quien andas te define.
Y lo peor de todo es que ninguno de los sectores es homogéneo. Las ambiciones se entrecruzan. Entre los modernos hay quien acepta el reparto.
Por Alfredo Freites ;-