domingo, 25 de septiembre de 2016

Eugenio Montejo Danilo en la ONU

El presidente Danilo Medina aprovechó el mejor escenario para encarar a los países desarrollados. Esos que protegen sin cortapisas a sus productores y al mismo tiempo crean barreras contra las naciones pequeñas, que luchan por desarrollarse.
 Fue allí, en la asamblea de las Naciones Unidas, donde nuestro presidente levantó la voz para criticar a los grandes y pedir apoyo para los chiquitos. Consideró injusto que ellos inviertan millones en subsidios y no permitan que los pobres hagan lo propio.

Lo hizo con vehemencia. Habló convencido de que los productores de aquí y de otras naciones pobres de la región, requieren más apoyo de sus gobernantes para cambiar su vida miserable.
Les dijo a esos que disponen de todos los millones de dólares y euros cada año en apoyo a sus productores, que esa política del embudo debe cambiar. Y nosotros aplaudimos el discurso del presidente. Confiamos que en lo adelante la protección a los productores dominicanos será más enfática y abundante.
Fue claro el presidente al referirse a esos tratados de comercio que traban las negociaciones de los países pequeños y abren puertas a los grandes, que se cuidan externa e internamente.

La mayoría de dominicanos nos identificamos con el discurso de Danilo Medina. Un reducido segmento de la colectividad, sin embargo, lo cuestionó y le restó importancia. Quienes aún no reconocen su triunfo con 62% en el pasado proceso, dicen que lo dicho por él en la ONU “fue solo retórica y poesía” para agradar al oído de quienes le escuchaban y veían por la televisión y la radio. Nosotros valoramos la importancia de sus palabras. Corresponde al gobernante mostrar a todos que lo dicho allí no fue solo retórica como dicen algunos adversarios.

La visión y conducta hacia los productivos nacionales debe cambiar. No basta criticar a los grandes por apoyar a los suyos,  sino revisar políticas y respaldar a los nuestros.  
Para los suroestanos, el primer apoyo lo sentiremos con la terminación del proyecto Monte Grande, que permitirá poner a producir más de 400 mil tareas. Eso, además, ayudará a miles de familias a cambiar sus vidas de miseria y pobreza.
El respaldo a la producción nacional tiene que incluir tambien, negociar con mayores ventajas los tratados con otras naciones.  Es claro que los que mayor protección del Estado requieren son los más necesitados. Si el suroeste es la región más pobre, es incuestionable que la mirada de los gobernantes se dirija hacia ellos. Sin huelgas, sin movilizaciones, ni peregrinaciones hemos reclamado por años...muchos años, que nos enseñen a pescar, no que nos traigan el pescado.
Presidente, además de proteger más al productor nacional, cumpla ya con el suroeste ...construya a Monte Grande. 
Por Tomás Aquino Méndez ;-
tomas.mendez@listindiario.com