miércoles, 27 de julio de 2016

Una propuesta inteligente

En medio de tantas locuras, posiciones extremas, garatas inútiles y propuestas insustanciosas sobre el aborto y sus consecuencias, aparece finalmente una sugerencia inteligente formulada por el doctor Pina Toribio: promulgar el Código Penal y tratar el tema del embarazo indeseado en una ley separada.
De esa forma habría tiempo de sobra para consensuar una normativa legal que deje a todo el mundo satisfecho y que se acepte el aborto terapéutico en casos de malformación del feto, cuando la madre esté en peligro inminente o cuando sea producto de violación o incesto.
Dentro de esas excepciones cabrían otras alternativas para interrumpir legalmente un embarazo como es, por ejemplo, el consentimiento de los padres cuando se trate de una niña menor de 12 años siempre que exista voluntad y disposición de todas las partes involucradas.
Lo que no se puede hacer es mantener empantanado el Código Penal completo por una controversia con motivaciones sociales, culturales y religiosas de mayor calado mientras el país exige con urgencia corregir distorsiones que invalidan la eficacia de la lucha contra la delincuencia, que protege a menores de edad curtidos en el crimen y que tiene marcada laxitud frente al narcotráfico, el secuestro y otras infracciones mayores.
En consecuencia, constituye un imperativo dejar aparcado el tema del aborto mientras se pone en vigor un nuevo Código Penal que en el resto de su dispositivo significa un gran paso de avance en la institucionalidad del país...
... La iniciativa de Ito
El diputado Víctor-Ito-Bisonó actuó correctamente cuando propuso eliminar del proyecto original el párrafo referente al aborto y sus consecuencias legales. La intención fue destrabar el código y salvar los aspectos esenciales que contiene, más allá de una controversia que no tendrá fin porque envuelve intereses de toda naturaleza, desde religiosos hasta políticos.
Ese debate deberá emprenderse en próximas legislaturas, pero es importante que antes de la jura del nuevo mandato de Danilo Medina esa pieza sea sancionada favorablemente por el Senado y que quede pendiente de promulgación por parte del Poder Ejecutivo.
Porque las iniciativas que contiene favorecen no sólo la institucionalidad de la Justicia sino que ordenan aspectos fundamentales de la sociedad dominicana. Por ejemplo, no sólo aumenta sustancialmente las sanciones penales a los reincidentes de delitos graves, sino que establece el cúmulo de penas hasta los 60 años de prisión.
Además, penaliza la invasión y ocupación de terrenos privados --un mal endémico que cuestiona el derecho universal a la propiedad--, y castiga con severidad el secuestro o plagio de personas con penas que van de 20 a 30 años, mientras establece prisión de 4 a 10 años a quienes induzcan a menores de edad a delinquir.
La sugerencia de Pina
“A mí me parece que lo inteligente fuera que el resto del Código Penal entre en vigencia mientras se produce la discusión en torno a la penalidad o no del aborto inducido”, dijo el consultor jurídico del gobierno.
Precisamente ayer el Senado envió la pieza a estudio de una comisión mientras su próximo presidente y secretario general del PLD, Reinaldo Pared, consideró que su discusión en el pleno senatorial no debe festinarse.
El proyecto que instituye un nuevo Código Penal fue introducido al Congreso en 1997, hace 19 años, por el presidente Leonel Fernández en su primer período. La discusión del tema que lo traba --el aborto--, es interminable.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com