jueves, 21 de abril de 2016

¿El hombre daba la teta?

La idea ronda mi cabeza como un satélite biológico: En el pasado, ¿el hombre amamantaba?
He buscado y preguntado pero sin respuesta. Sé que nada está de lujo en la naturaleza y la pregunta me surge por las tetas masculinas. En nuestro desarrollo tenemos las mismas características de las mujeres, aunque luego se percibe una hipertrofia.
En busca de orientación muchas veces estuve tentado a llamar al eminente doctor Dionisio Soldevila, científico dominicano que tiene reconocimientos internacionales por sus aportes a la anatomía.
Soldevila, con sus investigaciones ha cambiado los estudios de la anatomía, y el periodista quería consultarlo pero siempre temía que sería una distracción de sus ocupaciones. Los científicos pasan todo el tiempo encimados a una labor o idea. Ahora que hago pública mi inquietud es posible que el doctor Soldevila se vea compelido a una investigación sobre el tema y borre mi inquietud.
Si miramos a un hombre de frente se notará la presencia de las llamadas tetillas que nada aportan en la vida práctica pero que en algunos casos degeneran en cáncer de mama. ¿Cómo puede enfermarse algo que sólo aparenta ser una decoración masculina?
Mi única respuesta es que tenemos cosas en común con las mujeres que la ciencia no ha dado respuesta.
Cuando era niño, en Ciudad Nueva un adolescente murió de cáncer de mama, dijeron los médicos. Nosotros pensamos que era una niña con figura de hombre. Siempre tuvo los pechos abultados. La característica se mantiene. Hay hombres con mucha grasa pectoral que asemejan las mamas y son heterosexuales.
En la formación de los humanos primero somos todas hembras y después, aparentemente los órganos externos nos definen. En alguna parte de la ruta del ser humano las glándulas mamarias se especializaron. Carezco de formación en biología pero me apasiona el tema. El hombtre especuló la posibilidad de que cuando los humanos deambulaban por las cuevas y árboles, los machos también servían de apoyo a las crías para garantizar la continuidad de la especie.
¿Ocultará  ese pequeño círculo pectoral masculino todo un pasado de evolución biológica? No aseguro nada. Es una inquietud de humano que busca una respuesta. Son muchos los años de avance sostenido en las ciencias médicas y sin los grandes laboratorios de los países del primer mundo el doctor Soldevila ha encontrado un tendón que lleva su nombre. Así consta en los libros de medicina.
Esto podría tener involucramientos paleontológicos.
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com