jueves, 21 de abril de 2016

Los traspiés de Lidio Cadet

EL MONTAJE.-  El gobierno hace bien en averiguar qué fue lo que pasó con la entrega de certificados de alfabetización, pero no para sustentar la acusación de que el escándalo fue provocado o promovido por sectores de oposición, sino para convencerse del mal manejo de situaciones. Ahora sucede en medio de la campaña electoral, pero igual se da en decisiones de gobierno. La saliva cayó en la cara del alcalde de la capital, y no podía ser a otro funcionario, pues como se sabe Roberto Salcedo busca un nuevo mandato.
Toda suya la responsabilidad política, aun cuando la culpabilidad personal corresponde a Lidio Cadet. Pedí en Twitter que no patearan a Cadet, y no lo hice por consideración a sus años o a sus condiciones de salud, sino porque, más que evidente, el ex secretario general del PLD no es el dirigente de otros tiempos. Según su propia declaración le quitaron el control de la actividad y la manipularon al antojo de los interesados. Lo cierto es que no pudo con el montaje, y no es su único pecado. Igual sucedió con las primarias y las encuestas para seleccionar candidatos. Cadet no dio ni da pie con bola...
LAS ENCUESTAS.- Los compañeros del Comité Político fueron los primeros en darse cuenta de que sus facultades no eran las mismas de cuando acompañaba a Juan Bosch en la dirección del PLD, y era su brazo ejecutor. No dejaron que presidiera la Cámara de Diputados, como era propio de su rango, años y categoría política. Refunfuñó entonces, y era justo que lo hiciera, pero al final se sometió al designio superior. Las primarias fueron tan desordenadas que ocurrió lo impensable. Muertos, heridos y candidaturas al desgaire. Las encuestas por igual. En Santo Domingo Este se derrumbaron todas y ninguna se pudo levantar. Nadie sabe qué finalmente se hizo, o cómo se logró resultado, solo que no fue cosa de las bases y sí de un consenso oficioso o artificioso. De ahí que todavía se hable por lo bajos de manejos inusuales, y que la boleta municipal la encabece Alfredo Martínez, El Cañero, y que más que caña solo se vean bagazos. Habría que volver a las encuestas y determinar por qué firmas acreditadas no pudieron llenar el cometido...
A PEDIR DE BOCA.- Al PLD en el gobierno y en la campaña electoral muchas cosas le salen a pedir de boca, pero no porque sus dirigentes sean los genios de matica, sino porque sus oponentes lo superan en torpeza. Ver a Leonel Fernández recorriendo el territorio de la República, recuperándose políticamente y colocándose en fila para las elecciones del 2020, además de maravillar a los peledeístas, y agradar al candidato Danilo Medina, tiene que ser un trago amargo para el PRM y su candidato Luis Abinader. Estos pensaron que Fernández haría la contra, desestabilizaría el partido, afectaría la campaña y sería el golpe de gracia a las aspiraciones de Medina a un nuevo mandato. Hablaban por boca de gansos del Quirinazo, como la travesura política más horrenda, atribuyéndola a influyentes del gobierno y aplicando un principio pedestre, pero efectivo de guerra: No hay peor cuña que la del mismo palo. Fue en su momento una forma inteligente de cortejarlo. Solo que al mismo tiempo insistían en perseguir la corrupción, y ninguno de los actuales funcionarios superaba a los altos cargos del pasado régimen. Así que mencionaban la soga delante de los únicos ahorcados...
TODO POESÍA.- El cuentecito del Leonel Fernández traidor fue tan corto, bonito y poético como las viñetas de Eduardo Galeano en El Cazador de Historias, su último libro. Solo que si el expresidente pudo haber sido tonto en alguna ocasión, cuando era políticamente un muchacho, no lo es ahora que tiene la experiencia de tres períodos de gobierno, dos de los cuales consecutivos. La infidelidad es propia de los mejores amantes, y la posibilidad del desquite nunca desaparece, pues el rencor nunca muere. El ex mandatario pudo haber sido tentado como Jesús en el desierto por diversos demonios. Solo que tuvo suficiente fuerza de voluntad para sacudirse y pensar limpiamente. Aunque de seguro se le presentaron dos arcángeles de la discordia inútil.  Salvador Jorge Blanco y Miguel Vargas, quienes fueron acusados, cada cual en su momento, de haber conspirado contra la causa de sus compañeros candidatos: Jacobo Majluta e Hipólito Mejía...
Por Orlando Gil;-
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