jueves, 17 de marzo de 2016

¿Qué busca el gobierno?

ORONDO, SATISFECHO.-  Eddy Olivares anda, si no orondo, por lo menos satisfecho de que el gobierno haya acogido como buena y válida una de las sugerencias incluidas en su proyecto de reglamento y que el pleno de la Junta Central Electoral rechazó. La contratación de personal temporero durante los meses restantes de campaña. Lo que tal vez no sepa Olivares, y sí lo sabe no lo dice, es que el gobierno no se enteró de la propuesta por los periódicos, sino porque le fuera enviada de manera oficial por el presidente del organismo, Roberto Rosario, quien incluso pudo haber hablado con los responsables de la campaña y hecho ver lo importante de tomar medidas de esa naturaleza. Extraño, pero posible.
No hubiera sido lo mismo que la reelección lo decidiera por voluntad propia a que fuera forzada por la JCE. Sin importar que fuera idea de uno o decisión de todos. Dice el refrán, y se ajusta en los dos sentidos, que “el que evita no es cobarde”, y el magistrado Rosario se cuida de tensiones o confrontaciones innecesarias con el Poder Ejecutivo. La semana  pasada salió al frente a declaraciones de César Félix, en las que revelaba que los fondos de que disponía la Junta no serían suficientes para financiar las elecciones. Que el “fiao” sería inevitable...
LO DE QUICO.-  Roberto Rosario conoce el pley en que juega y sabía que ese robo de base de César Feliz le sería atribuido, pues en el Palacio Nacional  hay un solo jefe indio, pero en  la tribu hay unos que disparan con flechas y otros con rifles. E incluso los que tumban o se dejan caer del caballo. Con Danilo Díaz no se sabe, y de Gustavo Montalvo se sospecha tanto que nunca se precisa qué verdad o qué mentira. Lo de la licencia y lo de la nómina importaba que fuera como finalmente fue: motu proprio. Sin embargo, resulta interesante la reacción. No dijeron lo mismo, por ejemplo, Rafael Toribio, Servio Tulio Castaños y Alberto Atallah. Para Toribio era un mandato de la ley, para Castaños algo positivo y para Atallah una burla. La gracia por tanto no hizo reír a nadie, y el gobierno por su lado no puede reivindicar como suyo nada del otro mundo. Aunque por igual vale recordar el código de las galeras, las naves movidas por esclavos: Palo si rema, y palo si no rema. E igual de mezquinas la sociedad política y la sociedad civil...
PONERSE ESPOSAS.-  La verdad, sin embargo, podría ser otra. El 4 % era una ley, y nadie la cumplía hasta que Danilo Medina la incluyó en Lo que nunca se había hecho. La aplicó y desde entonces la educación pública es otra cosa. Si se legisla para el futuro, conviene que igual ocurra con determinadas actuaciones de gobierno. La actual administración, con estas medidas de corte electoral, aplica una impronta nueva, mucho más que -se supone- afectan sus intereses y sus posibilidades. No es lo mismo ir a tontas y locas, sin control, que ponerse frenos a sí mismos y someterse a los rigores de sus oponentes, sabiendo como sabe que labra su propia desgracia. Entregar las gabelas del poder es igual a entregar las armas de reglamento.  Dígase lo que se diga, no hay dudas de que la reelección está haciendo Lo que nunca se había hecho. Ponerse las esposas y darse por preso antes que el tribunal dicte coerción, e incluso sin que el fiscal la solicite. ¿De cuál el juego, de la oposición o del gobierno? Parece que del gobierno y sin que la oposición advierta la trampa...
ENTRE TAHÚRES.- El gobierno cree manejar su campaña con inteligencia, solo que no es fácil repartir o voltear cartas entre tahúres. Por ejemplo, está dando tanto de sí que la oposición puede delirar, aun cuando ese no es el propósito. Cuando da estas muestras de nobleza no está pensando en sus adversarios, sino en los sectores que harán de árbitros o de observadores. Está quitando de por medio o neutralizando las potencialidades de sus enemigos políticos y acreditándose ante la sociedad civil o los enviados internacionales. No es lo mismo hacer denuncias con fundamento, comprobables, que hacerlas en el aire. Y si se aceptan los números de las encuestas que favorecen al gobierno, hay que darse cuenta de que la reelección no cuida el frente, que considera propio, sino la espalda. No solo se trata de vencer, sino de convencer a propios y extraños. Sin embargo, siempre tiene que cuidarse de que para la abuela. El problema de la nacionalidad parece resolverlo cambiando de fecha la Feria Internacional del Libro, de manera que Mario Vargas Llosa reciba su premio después de las elecciones. Y ahora viene la Iglesia Católica y lo emplaza con el embajador norteamericano. La abuela pariendo de mellizos...
Por Orlando Gil ;-
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