miércoles, 9 de marzo de 2016

El “cubo” de Luis al PRSC

Carolina Mejía fue la mejor opción que pudo encontrar Luis Abinader como compañera de fórmula electoral: es figura refrescante y no resta votos --papel básico de un candidato vicepresidencial--, pero jamás comparable a Margarita Cedeño en términos de conocimiento del electorado y méritos partidarios.
Los comparaciones son siempre groseras, sobre todo cuando se trata de damas con méritos profesionales al margen de la política partidaria que todo lo contamina, pero en la lucha por el poder cada jugada cuenta si se traduce en votos para las urnas el día de las elecciones.
Carolina no tiene antecedentes partidarios ni experiencia de Estado; Margarita, en cambio, fue dos veces Primera Dama y cuatro años ha sido Vicepresidenta… La escogencia de la señora Mejía tiene otro componente que no pasará inadvertido para los aliados reformistas de Abinader: la candidatura vicepresidencial había sido comprometida para Federico -Quique-Antún en el acuerdo del PRM y el PRSC firmado el 13 de diciembre.
Abinader ha dado un “tumbe histórico” a los reformistas que ven aguarse sus planes de tener la representación prometida en una boleta que se suponía sería conformada por los dos partidos al ritmo de “uno tú y uno yo” que valía para las regidurías a nivel nacional. Las protestas de los reformistas se escuchan en el cielo…
Carolina aporta
El mayor aporte de la candidatura de la señora Mejía es la sumatoria del sector de su progenitor a la campaña electoral, hasta entonces notoriamente tímida aunque con presencia solidaria en la mayoría de los actos públicos del PRM, el partido que ayudó a formar.
Eso de por sí es bastante para una candidatura que no ha sido capaz ni siquiera de unificar sus propias fuerzas internas y menos aún la del bando electoral que Abinader polariza con Danilo Medina, favorito por mucho en las encuestas.
La presencia de Hipólito en la campaña --siempre que lo haga con su proverbial entusiasmo, como al parecer será el caso a partir de la presencia de su hija en la boleta--, podría hacer avanzar la candidatura opositora sino para derrotar al oficialismo por lo menos para cumplir un rol digno el 15 de mayo. La candidatura de Carolina tiene, a cambio, un hándicap con costo importante el día de las elecciones y que se supone fue contemplado en la estrategia de campaña de Abinader: el disgusto de los reformistas por el “cubo” a su casilla tres de la boleta electoral.
De mujer a mujer
Es la primera vez en la democracia del post trujillismo que los dos principales candidatos llevan a una mujer en la candidatura vicepresidencial. No ocurrió en 1962 que ganó Bosch ni en el 66 que ganó Balaguer y se quedó en el poder hasta el 78 primero con Lora y luego ocho años con Goico.
Tampoco ocurrió con Guzmán ni con Salvador, ni cuando volvió Balaguer en 1986, ni con Leonel en el 96 ni con Hipólito en el 2000, que aunque llevó una mujer en su fórmula electoral, Milagros Ortiz, no ocurrió lo propio con Danilo y Balaguer que seleccionaron hombres.
En las elecciones de 2004 Leonel volvió al poder con Albuquerque como vice, repitió la fórmula cuatro años más tarde, y en 2012 Danilo llevó a Margarita pero fue Abinader el candidato vicepresidencial del PRD.
¡Por primera vez la lucha será de mujer a mujer!

Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com