jueves, 10 de marzo de 2016

¿…Y surge una estrella?

Tiene razón el expresidente Hipólito Mejía cuando aclara que ni él ni nadie ejerció presión contra Abinader para que escogiera a su hija Carolina como compañera de fórmula electoral... Abinader no tenía nada mejor para presentarlo al electorado.
Algunos mediocres en el entorno del candidato del PRM objetaban a la señora Mejía bajo el argumento de que se constituirá en una alternativa electoral del relevo generacional, pero Abinader no está pensando en el futuro creyendo en sus posibilidades del próximo 15 de mayo.
Carolina Mejía no fue un invento de última hora de Abinader. Ella tiene mejores antecedentes políticos que el propio candidato presidencial de su partido; su nivel académico es también superior; su foja de servicios públicos, por igual... Y llevaba años propuesta para esa nominación.
Cuando se discutía la posibilidad de que el PRD se unificara con el sector de Hipólito Mejía y Miguel Vargas, la figura que siempre emergió como eventual candidata vicepresidencial del PRD fue Carolina, porque se consideraba la contraparte de su padre.
Ese fue probablemente el único punto aprobado sin discusión en aquella reunión de Hipólito y Miguel en la casa campestre del general Soto Jiménez en Lomas Lindas, cuando todavía se pensaba en la posibilidad de unificar al viejo PRD incluso después del asalto a su Casa Nacional.
O sea, que en lo inmediato el único que gana sumándola a su fórmula es Abinader. Aunque ciertamente eso esté por verse después del 15 de mayo...
...El otro escenario
Si Abinader “no da el ancho” en estas elecciones --como dicen en España cuando un político no llena las expectativas--, se alejan sus posibilidades futuras y Carolina cae por su propio peso como alternativa del cambio. Para entonces su padre tendrá casi 80 años y el relevo sería inminente.
Una proyección nada subjetiva plantea un retorno masivo hacia el PRD de la gente de Hipólito después del 15 de mayo, en cuyo caso Abinader quedaría muy reducido y el PRM volvería al pequeñismo que tenía cuando era Alianza Social Dominicana, un partidito familiar.
Para quienes pensaban que el PRD --el del jacho, de Bosch, de Peña, de Miolán, de Mon Castillo, de Silfa, de Guzmán, de Salvador, de la Revolución, un partido de tanta historia--, podía ser borrado por un capricho díscolo de una parte de su dirigencia, la enseñanza que les dejará el actual proceso será aleccionadora...
... Porque a ese PRD --que se aproxima ya a los ochenta años de historia--, no lo ha podido destruir nada ni nadie por mucho que se ha intentado incluso desde adentro. No pudo el propio Bosch, ni Peña, ni Majluta, ni Hipólito en el poder, ni Hatuey con sus humores... Y menos pudo Balaguer con su represión de los 12 años.
... El espacio de Carolina
En ese PRD puede hallar espacio Carolina Mejía más allá de su experiencia de este 15 de mayo como compañera de fórmula electoral de Abinader...
... Por supuesto, eso no está en la perspectiva inmediata del fanatismo electoral que obnubila los sentidos porque la miopía no permite ver en la distancia, cortedad de mira que exhibe Guido.
Al PRD le va a llegar el momento de su recomposición y del renuevo inevitable. Ahí estarán, además de Carolina, Collado, Wellington, Paliza, Salim, Víctor, Yayo, Morrison, Hugo Beras, las nuevas generaciones...
¡... Esa juventud buscando espacio es indetenible!
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com