martes, 5 de enero de 2016

Enfrentamiento en el PLD

Por Orlando Gil ;-
SIN VACACIONES.- Cuentan que los miembros de la Comisión Nacional Electoral del PLD no cesaron en las fiestas, no tomaron vacaciones y se comieron el puerco asado oyendo quejas y revisando actas. Los peledeístas que participaron en la pasada consulta no encuentran manera de entregarse, y una gran parte no se conforma con el punto y aparte, sino que demanda coma, y si acaso, punto y coma. A todos los quejosos se les reconoció el derecho legítimo de exigir revisión o impugnar resultados, aun cuando en muchos casos solo hubo exceso de necedad. Se comentó la posibilidad de que el Comité Político se reuniera anoche, indagué y se me recordó que el día era festivo y todavía a mitad de mañana no se había convocado.
Además, viendo como la CNE rehúye su responsabilidad en los trances graves, se supone que el CP debe esperar que esta termine su trabajo, a fin de conocer y resolver de modo conjunto y definitivo.
El domingo 17 está al doblar de la esquina, a dos semanas, y para esa fecha, es lo lógico, se habrán acallado los ruidos, o por consenso o por imposición…
EXCUSA A MANO.- Los peledeístas que aprovecharon la pasada consulta para enfrentarse de manera despiadada, como si en ello se les fuera la vida, tienen a manos la excusa perfecta. Pertenecer a este o al otro grupo. La institucionalidad del partido, por tanto, depende de esa militancia, que en principio fue subsidiaria, pero que ahora es principal. Llamé la atención al liderazgo superior sobre una situación que ya no se caracterizaba por el predominio, sino por la falta de control. Asegurada o resuelta la candidatura presidencial, convenía dejar fluir las aspiraciones inferiores, medias o de base, pues un poco de democracia nunca hace mal. Era fácil a Danilo Medina y a Leonel Fernández aclarar que ellos estaban fuera de competencia, y que sus seguidores, por muy cercanos que fueran, corrían a su propio riesgo. La advertencia no se hizo, incluso se cree que disimuladamente dirigieron el proceso, y se conocen los resultados. Hasta a los novelistas los personajes se les rebelan, toman vida propia, y hasta disponen de la trama. Con más razón los subalternos políticos, que aprenden de la circunstancia y saben que las posiciones no caen del cielo…
CUESTIÓN DIALÉCTICA.- El enfrentamiento entre Fernández y Medina es lo más natural, y los peledeístas, que se supone estudiaron dialéctica, deben saberlo. Podrían mantener esa confrontación toda la vida o resolverla como una contradicción cualquiera.
No hay un manual al uso, pero si experiencias propias o historias ajenas. Sin embargo, y eso no se entiende desde dentro, el momento no es el apropiado para pelear. Si Lincoln recordó cuando buscaba la reelección, que “no podía cambiarse de montura a mitad del río”, tampoco puede encabritarse el caballo, provocar la caída, si la corriente de por sí va rápida. Si hubo un acuerdo, al más alto nivel, lo justo sería dejar a la racionalidad hacer su parte. Ante el hecho de que la reelección no solo beneficia a un grupo, o que no concierne únicamente al presidente, sino que también procuran otro mandato senadores, diputados, alcaldes y regidores ¿a qué sembrar cizañas retrotrayendo situaciones que se suponían superadas? El grupo en el poder conserva el gobierno, pero el otro mantiene su fuerza en las cámaras…
SEMILLAS DE CULTIVO.- Estas consideraciones debieran ser semillas de cultivo entre peledeístas, pues lo primero e inmediato debiera ser mantenerse en el poder, y hablar después de agosto. Los muertos complican hacia afuera, no hacia adentro, y solo porque sus adversarios escupen hacia arriba, como si no supieran que la saliva les puede caer en la cara. Esas reiteraciones de voceros del grupo de Fernández, de que si a éste no lo llaman o él no se integra a la campaña, el PLD perderá, es una campaña inútil e innecesaria. Estos chismosos hablan como si no conocieran la verdadera realidad interior o fueran ajenos a los esquemas de campaña. Lo he dicho, y lo repito. Esa gente actúa con malicia. Quiere posicionarse, permanecer en el candelero, y usa el bando a que pertenece de mampara. ¿Cómo entenderlos, si se llenan la boca diciendo que el partido será derrotado, por la no concurrencia de un sector, y al mismo tiempo patrocinan candidaturas que como grupo no les corresponden? Los salvavidas en la playa no discriminan los ahogados…