domingo, 15 de noviembre de 2015

Fernández, los trabajos de campaña y alianza PLD-PRSC

Por Orlando Gil ;-
¡AY, LO DIJO!.- Leonel Fernández elimina con solo abrir la boca la intriga más interesante de la campaña: si participaría. Dijo que lo hará cuando se abra el período, y que donde le digan o donde lo llamen. Es decir, que puso la pelota en la cancha del contrario, y obliga de paso a sus más fieros seguidores a dejar el chisme. Él no es el problema, sino que es todo un soldado dispuesto y disciplinado.
Ahora bien, de aquí a febrero falta mucho, y en ese mucho pueden ocurrir cosas o provocarse situaciones. Por ejemplo, si no le dicen o no lo llaman. No obstante, queda claro que su ánimo no es contrariar. Pudo decir y no dijo que primero había que blindar la Constitución, o crear los equipos de trabajo e incluir a su gente. Lo que Domingo Jiménez andaba diciendo no vale, y no le mataron el gallo en la funda antes de llegar a la gallera, sino le dieron un tapaboca, pues el expresidente no pone condiciones para integrarse a los trabajos de campaña. La proclamación de senadores le corresponde al presidente Medina, pero no porque sea Presidente de la República, ni candidato presidencial. Le corresponde porque eso fue lo que acordaron el mandatario y los miembros de la cámara alta que ahora repiten…
ALGO SE HABLÓ.- La decisión de integrarse a la campaña en febrero, cuando se abra oficialmente, no la tomó Leonel Fernández en la reunión de Copppal, sino desde mucho antes. Y de seguro que algo de eso se habló en el Comité Político, pues ninguno de sus miembros mostró inquietud por la ausencia del presidente del partido. Faltó, pues, la información adecuada y a tiempo. Lo que sucede a cada momento. El vocero habitual, Reinaldo Pared, se guarda temas o situaciones y no comparte con los periodistas todos los asuntos de la agenda, o los que se tratan oficiosamente, y que terminan siendo línea oficial. Si se conocieran todos los detalles, y que no son secretos de Estado, no habría mucho espacio para los rumores, ni menudearan tantas conjeturas. La especulación política es producto del escamoteo. Si no se tiene la verdad a mano, se inventa, y se hace de acuerdo al interés de la parte, o de los medios. Por ejemplo, Lidio Cadet se tiró al mar proceloso de los reformistas y dijo que está cerca un entendimiento con ese sector político. No lo dijo por iniciativa propia, sino porque le preguntaron…
¿EN QUÉ CONDICIÓN?.- Lo que habría que preguntarse es en qué condición hace la revelación, pues se le tiene como coordinador de la Comisión Nacional Electoral, y no miembro de la comisión negociadora. Ese era un encargo de Reinaldo Pared, el secretario general, y este abandonó de mala manera ese menester. Tampoco se informó que Cadet fuera el nuevo negociador, por lo que no se sabe desde fuera a qué atenerse, e incluso habría que cuidarse de decir que habló por boca de ganso. Además, si Cadet tiene el rancho ardiendo con las candidaturas del PLD ¿a qué ocuparse de bañar a locos tan imposibles como los reformistas? Quique Antún, a pregunta sobre lo dicho por Cadet, respondió por el Whatsapp: “El barco que tripulo, el barco de la esperanza, ni avanza ni retrocede ni retrocede ni avanza”. Lo que se interpreta que está anclado y no se mueve ni para atrás ni para alante. Y lo más interesante de todo: esa forma tan displicente de decir las cosas, como si llegar a un entendimiento con los peledeístas fuera lo menos importante del mundo. Sin dudas, Antún se las trae…
ARREGLOS DE PATIO.- Si el convenio entre reformistas y peledeístas fuera tan fácil como ir juntos en algunas demarcaciones y solo en las demás, hace rato que se hubiera firmado y hecho la proclamación de Danilo Medina. Como sucedió con el PRD y otras fuerzas aliadas. Pero no. Ninguna de las partes habla claro, y no lo hacen con su gente, y tampoco con la opinión pública. Como el mito de Sísifo, los peledeístas suben la piedra a la cima y los reformistas la sueltan de nuevo hacia abajo. Y en ese can llevan meses. En cada reunión los reformistas vienen con un solfeo diferente. Ni Juan ni Juana, pero tampoco su hermana. En las tertulias de patio, que se dicen las más enteradas, hacen unos arreglos que se ven bonitos de lejos, pero que de cerca no tienen flores. Por ejemplo, dejar la Liga Municipal Dominicana en manos de Johnny Jones y su second Ramón Rogelio Genao, un cálculo posible. No así mandar a Alexandra Izquierdo al servicio exterior y poner en Pro Industria a Ito Bisonó, que se lleva bien con los industriales. O colocar a Sergia Elena de Selimán en Correos y a Modesto Guzmán en un cargo diplomático…