sábado, 14 de noviembre de 2015

Encuestólogos y candidatos

Por César Medina ;-
Desde el momento en que una encuesta pasa a ser financiada por un partido o por un candidato para hacerla del dominio público, esa encuesta se contamina y pierde credibilidad sin importar quién la haga ni cuándo ni cómo, ni los escenarios donde se levante la muestra. Deja de ser creíble por múltiples razones.
La primera de ellas es sencillamente elemental: ningún partido o candidato paga una encuesta para decir que pierde o que está abajo o que se proyecta en declive. En el peor de los casos --si es que se encuentra desproporcionadamente abajo--, se dice empatado y proyectando crecimiento para ganar en segunda vuelta.
Hay que recordar que ellos, los candidatos, participan en la estructuración de los cuestionarios y “piden” respuestas convenientes. Lo hizo Danilo en el 2000 y lo repite Abinader ahora.
Con la diferencia, en el primer caso, de que había tres polos electorales con Balaguer en el juego, y efectivamente nadie sacó el 50 por ciento y con Hipólito hubo que hacer una concesión para declararlo ganador sin ir a balotaje.
Ahora los tres polos que se repartieron los votos hace quince años están juntos y halando la misma carreta: el Reformista, el PRD y el PLD. Pero si faltara otro argumento, en el 2000 el Presidente en ejercicio no se repostulaba, un factor determinante en la historia electoral dominicana.
Es curioso que aparezca un genio dándole a Danilo la misma proporción de votos que sacó Hipólito para ganar aquellas elecciones por forfeit…
…Mi amigo Dorín
Debo estar entre los principales admiradores de José-Dorín-Cabrera, por una razón simple: admiro el talento de los demás, tal vez por envidia sana, en particular de quienes escriben con garbo y elegancia. Y por algo más: convirtió su talento en oro sin hacer nada mal hecho y vendió a tiempo su emporio radiofónico para retirarse rico sin hacerle daño a nadie.
O sea, no necesita salir con una encuesta macarrónica debajo del brazo para proyectar a ningún partido o candidato… Pero es un osado capaz de jugarse un futuro “que le es inverosímil” presentando una posibilidad electoral tan remota como imposible.
El primero que no cree en ese escenario de segunda vuelta es el propio Dorín, pero tampoco Abinader que lo contrató como asesor de marketing electoral.
Parece una tomadura de pelo, pero en lo inmediato la proyección estrambótica de Dorín surtió el efecto buscado… ¡Al fin apareció un caradura con los timbales para decir que Abinader puede derrotar a Danilo!
… Y ya eso es mucho
La firma de “encuestólogos” Alfonso, Cabrera & Asociados tiene dos cosas resaltantes: desde hace 33 años --cuando en 1982 ganó Jorge Blanco--, no “adivina” quién va a ganar las elecciones, y que es dura como una roca, no la ha podido destruir nadie ni nada. La buena relación entre sus dos dueños, Alfonso y Dorín, es impenetrable.
Son como hermanos que han prolongado por décadas una relación empresarial imbatible en un área muy frágil donde con regularidad la primera factura quiebra la relación más dura, y casi siempre deja colar intereses políticos divisionistas.
Pero ellos han podido sobreponerse a todas las diferencias a pesar del semi-retiro del socio principal que ahora lo asume como hobby. Nadie duda que Dorín es un toro… pero Alfonso no se queda atrás.