lunes, 17 de agosto de 2015

Balance de tres años de gobierno

Al cumplirse ayer tres años de gobierno del presidente Danilo Medina quiero recordar que mi primer artículo en el Listín Diario después de su toma de posesión el 16 de agosto del año 2012, fue dedicado a hacerle una apelación pública sobre el tema de la seguridad ciudadana y de la inaplazable urgencia de modificar el sistema procesal penal vigente en la República Dominicana, diseñado para proteger al imputado con hipergarantías procesales, olvidándose por completo de la noción de seguridad y protección a la sociedad como tal. Hoy, tres años después, el tiempo me da la razón.
El auge de la criminalidad y la inseguridad ciudadana es sin lugar a dudas uno de los temas de mayor preocupación de una ciudadanía atemorizada y enrejada en sus casas. Lamentablemente, el presidente  Danilo Medina no se llevó de los consejos sanos que le di en ese artículo. Por el contrario, nombró al ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, ex consultor de Usaid y representante de la llamada Sociedad Civil financiada por ésta, para que manejara, junto con los mandos militares y policiales y el Procurador de la República, el espinoso y delicado tema de la seguridad ciudadana.
La designación del Ministro de la Presidencia al inicio del gobierno como encargado del tema de la Seguridad Ciudadana, liquidó cualquier posibilidad de que nos abocáramos a una reforma profunda del Código Procesal Penal, ya que es un hecho cierto que éste fue impuesto en el año 2004, precisamente por presiones de Usaid, como parte de un Código modelo que se ha diseminado por muchos países de América Latina.
Los resultados de los últimos tres años han hablado y se han impuesto sobre toda la bazofia “socialcivilezca”. La gestión del gobierno en materia de Seguridad Ciudadana ha sido un fracaso rotundo. El presidente Medina reincide en el error cuando al designar un nuevo jefe de la Policía vuelve a poner al frente del tema Seguridad Ciudadana la visión absolutamente equivocada del ministro Montalvo  para manejar este tema.  Quieren echarle a la Policía Nacional la culpa del desastre, cuando en la base de este  caos  criminal  está la pérdida creciente del temor a delinquir por parte de los ciudadanos, sabedores de que tienen un sistema que los protege, hagan lo que hagan, y que les permite recobrar su libertad con enorme facilidad.
El otro gran desastre del actual gobierno ha sido el proceso de haitianización progresivo del país, que tuvo su agravamiento escandaloso con el error histórico y sin precedente de prohibir por decreto las deportaciones de ilegales durante un período de 18 meses. Tal y como advertimos, esa prohibición presidencial, conjugada con una frontera abierta de par en par, produjo un efecto llamada de haitianos con destino a la República Dominicana, en una cifra que se estima en un millón de nuevos inmigrantes que se encuentran diseminados en todo el país.
La política de República Dominicana con Haití fue entregada igualmente al ministro Gustavo Montalvo por parte del presidente Medina. Durante años advertimos que el famoso Diálogo Binacional con el gobierno haitiano era una farsa que carecía de la sinceridad y legitimidad mínima.  No se nos hizo caso. Al pasar el tiempo, la realidad demostró que el país fue tomado literalmente “de mojiganga” por una hábil y agresiva diplomacia haitiana, que hoy tiene a la República Dominicana acorralada a nivel mundial con una artera y diabólica campaña de descrédito sin que se hubiera producido una efectiva y oportuna defensa diplomática de nuestro país.
En el campo del endeudamiento externo, nunca un gobierno había tomado tanto dinero prestado en el exterior en tan poco tiempo. 235 millones de dólares en promedio mensual en los últimos tres años es una cifra escalofriante, para un monto global de 8,500 millones de dólares, como han denunciado expertos en la materia.
En ese sentido, fui la única voz que objetó la transacción que hizo el gobierno con la deuda de Petrocaribe con Venezuela. Advertí que estábamos cambiando una deuda a 20 años a un 1%; que podíamos pagar con bienes y servicios, por una emisión de bonos en condiciones mucho más peligrosas en términos económicos para el país. Tampoco se me hizo caso alguno.  En la semana que recién termina apareció en el periódico Diario Libre un análisis que refleja el impacto negativo y peligroso que ha tenido para el comportamiento de la deuda externa de República Dominicana la transacción con Petrocaribe.
La Educación, que se tenía hasta hace muy poco como el principal logro del gobierno con la implementación del 4%, fue duramente evaluada por un informe internacional dado a conocer por el propio gobierno, en el que de 148 países evaluados salimos en el lugar 146. Un verdadero desastre en la calidad de la educación de RD. Desde el inicio del gobierno sugerí en este mismo espacio del Listín Diario, que parte de los recursos del 4% se destinaran a traer profesores de España y de Cuba para formar profesores y mejorar la calidad de la educación. Tampoco se nos hizo caso y se cree erróneamente que la política de construcción masiva de escuelas, incluso en sitios en que no se necesitan, va a resolver el problema educativo dominicano.
En materia de Salud, ha surgido la propagación de enfermedades que estaban erradicadas en el país, con un deficiente sistema hospitalario que no le da oportunidad a la gente pobre a tener un servicio de calidad.  5,800 millones anuales dedicados al servicio de ilegales haitianos con más del 40% de las camas de las maternidades ocupadas por parturientas haitianas que llegan a parir y alegar posteriormente que sus hijos son dominicanos por haber nacido en RD.
Hoy la carestía de la vida en los productos agrícolas tiene la gente al grito.  El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos ha afectado gravemente a nuestro sector industrial y productivo.  Esa es la realidad que tiene nuestro país hoy al cumplirse 3 años en sus temas esenciales.
Por Vinicio A. Castillo Semán ;-