miércoles, 10 de junio de 2015

Mi manera de compartir

 Mi manera de compartir
Hace poquito más de un año (23 de abril de 2014) Danilo Medina entregó el Nuevo Boca de Cachón, modelo de pueblo verde y sostenible, protegido para siempre de las crecidas del Lago Enriquillo.
560 viviendas de tres habitaciones, con huerto propio y algunas habilitadas para personas con discapacidad.

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Para facilitar la convivencia saludable y segura de los vecinos y vecinas, el Nuevo Boca de Cachón tiene destacamento de Policía, estación de bomberos, estancia infantil, escuela, liceo, clínica de atención primaria, asilo de ancianos, puesto de Cruz Roja y áreas de esparcimiento, comerciales, deportivas, culturales y religiosas.
Hace poco, la estancia infantil del Nuevo Boca de Cachón comenzó a recibir niños y niñas, luego de formar y entrenar al personal a cargo del cuidado y estimulación temprana de los infantes y de dotarla de todo el equipamiento necesario (mobiliario, cocina y materiales pedagógicos).
La más grande obra de amor del gobierno
Se ha dicho, y con mucha razón, que Quisqueya aprende Contigo, el programa de alfabetización, es una gran obra de amor para con los excluidos del saber.
Ahora, luego de visitar la estancia infantil del Nuevo Boca de Cachón, de verla en operación, de escuchar a padres y técnicos, podemos decir que Quisqueya empieza Contigo, las estancias infantiles, es una obra de amor mucho mayor, porque además de prodigar atención y educación primorosa a los niños de 0 a 5 años, significa mayores ingresos para sus padres, pues no tienen que gastar en desayuno, almuerzo y merienda, tampoco en el cuidado de sus hijos. Igualmente, mayor libertad (tiempo) para estudiar y/o trabajar.
La estancia infantil es amor que se convierte en bienestar de dos, de tres, de cuatro y hasta de cinco personas, si además de los padres, son varios los hijos.
Es también amor constructor del mejor futuro patrio, pues bien acogidos y cuidados, bien educados y estimulados en sus primeros cinco años de existencia (que son determinantes), los más chiquitos de la casa y de nuestro país, se inician de la mejor manera, con la mejor educación y nutrición.
Tan divertida es la estancia que los niños no quieren irse al final de la tarde para sus casas.
“La estancia, dice la educadora Maximina Recio, es lo mejor que tiene este pueblo”.