martes, 2 de junio de 2015

El rodillo morado de Danilo

La labor de Danilo Medina conduciendo su rodillo morado no se detiene. Algunos pensaron que el nuevo líder del PLD se había  aparcado en el local de su partido luego de sofocar el motín leonelista, pero nada de eso el hombre sigue, no quiere dejar títere sobre cabeza. Su nueva ruta es hacia el PRD.
Luego de hacer astillas los tarantines de Temo, Javier y Pared Pérez, tomó impulso para romper la carroza que diseñaban para Leonel Fernández. Danilo quiere una pista lisa sin obstáculos para su reelección. Allanó primero el PLD y ahora marcha hacia la llamada oposición. Se afirma que de íntimas conversaciones con Miguel Vargas Maldonado. Hay una oferta de la tomas o derribo.
Del cuello de Danilo pende una ganzúa de oro que tiene la virtud de hipnotizar. Las puertas se abren con facilidad cuando la enseña. Las  bisagras congresuales del PRD gimen ante el rodillo que se le encima. Para evitar destrozos los diputados del partido blanco se quieren dejar convencer de que es mejor pactar con los morados que Abinader.
El presidente del PRD flaquea por la animadversión contra el PRM que existe en su tropa. Esto no es secreto para  Danilo,  quien sabe  que  la peor cuña es la del mismo palo. Los blancos pueden ser usados para restar  la fuerza a Abinader. En el pasado Balaguer hizo lo mismo contra Majluta y se atrajo a Peña Gómez. Sería repetir la historia.
Me cuentan  que los legisladores del PRD podrían continuar merced al acuerdo que se barrunta. Quizá Danilo proclame que “busca un gobierno de ancha base que permita la unidad para enfrentar los grandes cambios que requiere el país para seguir su ruta de progreso”. O algo por el estilo. Ya los reformistas dijeron que no opondrían resistencia a esa intención. La ganzúa de oro abrió las puertas del PRSC  permitiendo mojar la  pólvora de  Quique y Genao.
Como Danilo es un veterano de los arreglos de aposento, usa el persuasivo mazo del poder para  tallar  su reelección conforme a previo diseño. Desde la lomita del Ensanche Lugo se atisba todo lo que viene. El Palacio Nacional está bien ubicado. Trujillo sabía lo que buscaba cuando lo mandó a construir.
La vía reeleccionista será lisa y fría como cama pre matrimonial. Sin pausa ni prisa,  Danilo es diestro con su  rodillo morado.
Por Alfredo Freites ;-