viernes, 8 de mayo de 2015

El 50% de los diabéticos no cumple adecuadamente el tratamiento


Miedo a hipoglucemias, a efectos secundarios o la falta de concienciación son los principales motivos que explican la general falta de adherencia.

Se calcula que la mitad de las personas que sufren diabetes no realizan correctamente el tratamiento. “Cuando hablamos de que el paciente tiene una buena adherencia nos referimos a que cumple correctamente en un 80% el tratamiento prescrito”, apunta Antonio Pérez, director de unidad de servicio de endocrinología y nutrición del hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona. Miedo a hipoglucemias y a otros efectos secundarios como la ganancia de peso y molestias digestivas o la falta de concienciación por parte de los pacientes, son los principales motivos que explican esta falta de adherencia que, asimismo, contribuye a un peor control de la glucemia y, con el paso del tiempo, puede favorecer al desarrollo de complicaciones.
Cerca de 5,3 millones de personas en España padecen esta patología y su incidencia va en aumento. Según datos de la Fundación para la Diabetes, se calcula que en el año 2030 un total de 472 millones de personas en todo el mundo la padecerán. Existen dos tipos principales de diabetes, pero la más frecuente es la de tipo 2, que representa un 90% de todos los casos y afecta a cerca del 14% de la población española. Su diagnóstico cada vez es más preciso. Sobre todo a raíz de que se descubrieran los nuevos 14 biomarcadores en un estudio metabolómico, pues se observó que los cambios en la concentración de los metabolitos pueden reflejar procesos patogénicos. El tratamiento depende mucho de cada caso y debe adaptarse a la fase evolutiva en la que se encuentra la enfermedad.
“No es lo mismo una diabetes recién diagnosticada que cuando el paciente lleva 20 años con la enfermedad. Cambia radicalmente porque la capacidad de producir insulina es distinta, disminuye con el paso del tiempo”, explica Antonio Pérez. De este modo, mientras que muchos pacientes en fases iniciales de la patología sólo requieren seguir una dieta sana y algún fármaco, con el paso del tiempo, la mayoría necesitarán insulina para mantener un control adecuado.
A pesar de que la teoría parece fácil, en la realidad no lo es tanto y son muchos los que no cumplen adecuadamente el tratamiento. “Esto suele suceder en la mayoría de enfermedades crónicas”, lamenta el especialista. Los motivos que explican esta falta de adherencia son tan variados como complejos. Muchos lo hacen por evitar los efectos secundarios. Éstos pueden ser desde molestias digestivas, náuseas hasta cansancio. Otros también lo evitan por miedo a padecer hipoglucemias y muchos otros, advierte Antonio Pérez, es por falta de formación. “En muchas ocasiones pueden caer en el error de pensar que por un día que no se tomen la pastilla no pasa nada”. Como sucede en la mayoría de enfermedades crónicas, la diabetes no suele presentar síntomas molestos. Esto es una ventaja, pero en algunas ocasiones puede impulsar a que el paciente no vea la necesidad de medicarse diariamente.
No obstante, no debe perderse de vista que, a pesar de que la diabetes tipo 2 no presenta consecuencias adversas de forma brusca, sí puede conllevar a problemas futuros si no está bien controlada. La afectación visual, renal y del corazón son las más frecuentes. Para evitarlo, el endocrinólogo Pérez, recuerda, además de la importancia de buscar fármacos que comporten menos efectos secundarios, la necesidad de impulsar mayor formación y educación en el paciente para que éste se sienta un agente