jueves, 30 de abril de 2015

Los astericos a convención ganada por Luis Abinader

Poca asistencia en los centros
de votación en la convención
del PRM
ASTERISCOS.- Luis Abinader debe averiguar qué fue lo que ganó, si una convención o una candidatura, y aunque parece que una cosa y otra van de la mano, o que la primera da lugar a la segunda, existen elementos para pensar que no. La candidatura es innegable, pues ninguno de los otros se declaró ganador y todos admitieron su victoria. Sin embargo, a la convención le están poniendo comillas y en murmullo se denuncian todas las irregulares que son posibles en este tipo de consultas. La teoría de la conspiración, como siempre, haciendo su tarea: afectando el triunfo ajeno y salvando la cara a los derrotados.
No hubo descuido, exceso de confianza, falta de recursos, errores de campaña, locuacidad indebida. No, ni por asomo. La única razón y verdad para explicar lo acontecido fueron las malas artes utilizadas por la parte contraria. Nadie lo dice ni lo dirá, pero si los medios fueron perversos, el fin no puede ser noble. Abinader logró de manera holgada su candidatura, hablando en términos de porcentajes, pero las carencias del proceso obligan a los consabidos asteriscos…
EN SECO.- Los seguidores de Hipólito Mejía fueron sorprendidos, pues nunca esperaron un tsunami, y no encontraron Cruz Roja que los auxiliara como víctimas de ese golpe de agua. En principio quisieron reaccionar como perredeístas, pero Mejía los frenó. Los mantuvo en orden, aun cuando era el primero en advertir que no se les jugó limpio. ¿Cómo llorar ante la leche derramada, si de algún modo él y los suyos ayudaron a verterla? Los parciales de Luis Abinader conocían por anticipado el resultado, ya que el Centro Económico del Cibao realizó una boca de urnas al mediodía y otro al caer la noche. Las mediciones, casi exactas, coincidieron con la puntuación final. Los estrategas de Mejía no se valieron de dicho procedimiento, pero sí hicieron una proyección y supieron antes del boletín cero que su desastre superaba en gravedad el terremoto de Nepal. La situación, sin embargo, solo dejaba espacio para las maldiciones, y empezaron temprano a señalar a “la vieja esa …”… 
LA VOTACIÓN.- La consigna de “a lo hecho, pecho” o ese ánimo de subordinación inmediata no puede obviar lo real. Luis Abinader obtuvo porcentajes indudables, y se le proclamará candidato, pero con una votación tan precaria difícilmente consiga que le fíen en el colmado de la esquina o un banco le abra una línea de crédito. El problema no fue creado por él ni por sus seguidores, pero sí será su responsabilidad solventarlo. La Comisión Organizadora acreditó un padrón de más de dos millones, sabiendo como sabía que ese era un registro imposible. Y se creyó tanto su mentira, que duplicó los centros de votación. Ahora resulta que los sufragantes fueron trescientos y un pico de miles, y que más de dos millones no aparecen por parte. Un 14 o 15 por ciento, cuando la media era un 35 o 40 por ciento. Los dos millones no hicieron falta ahora, y con los trescientos y pico de miles se llenaron las expectativas, por lo menos de Abinader y su gente. Pero ¿y cuándo el escenario sea nacional y se enfrente al PLD?...
EL “ RELEASE ”.- El PRM superó la prueba del pasado domingo, y tiene candidato, pero no hay dudas de que en la consulta perdió la M, pues no puede atribuirse condición de moderno, y menos de mayoritario. Perdió dos vigas en la primera consulta, y tal vez resulte fácil entender porque sus directivos fueron decididos por “consenso”, sin recurrir al bailoteo de las masas o de las bases. Todavía no estaba preparado para organizar justas transparentes y viables, y después de esta primera experiencia habrá que ver cómo selecciona sus candidatos a puestos congresuales y municipales. ¿Repetirán con el padrón de los dos millones y tantos, o harán un corte apropiado, sincero, honesto, dejando de lado ese delirio de creerse grande, incluso más de lo necesario? ¿Y qué decir de ultramar, donde ahora no se pudo votar? ¿Cómo escogerán los perremeístas de la diáspora sus candidatos, si no hay manera de que las boletas lleguen a tiempo? No se entiende porqué se chocó de nuevo con la misma piedra de la comisión organizadora o por qué, ante el fracaso evidente, no se le da “release”… 
Por Orlando Gil ;-