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mi茅rcoles, junio 01, 2022

Audio馃帶: /Camino a la frustraci贸n colectiva

"Visi贸n Global"》 》 》  

No cabe ninguna duda de que la lucha contra la corrupci贸n ha devenido en una de las banderas m谩s populares para los gobiernos que la emprenden, pero al mismo tiempo la falta de resultados concretos puede convertirse en una frustraci贸n colectiva con la consiguiente derivaci贸n pol铆tica negativa.
En algunos pa铆ses esta lucha ha tenido resultados concretos con el encarcelamiento de figuras relevantes de la pol铆tica y el empresariado que se han coaligado para cometer depredaciones del Estado.
Podemos citar los casos m谩s importantes de reciente dilucidaci贸n, como han sido Per煤, El Salvador y Guatemala, donde presidentes, ministros y empresarios guardan prisi贸n o est谩n procesados en ausencia.
La experiencia peruana es pat茅tica: seis de sus 煤ltimos presidentes en prisi贸n, escapados del pa铆s y uno suicidado, a consecuencia de haberse desatado en su contra los demonios que ellos mismos engendraron, al participar directamente en los hechos o haber permitido que sus allegados desbordaran los l铆mites m谩s o menos tolerables.

La corrupci贸n administrativa es uno de esos delitos que es imposible hacer sin complicidades—pocas o amplias—, a menos que el funcionario sea tan corrupto que se robe el dinero que maneja sin la participaci贸n de otros actores.
Pero en la generalidad de los casos existen conexiones, raz贸n por la cual no es dable que un servidor p煤blico se corrompa solo, sino que cuenta con la acci贸n directa de “civiles” que le facilita el camino para el delito.

Y si bien las penas son personales, en el caso de las altas instancias del Estado no debe pasarse por alto la teor铆a enarbolada por los revolucionarios franceses tras el derrocamiento de la monarqu铆a de los luises: “No es posible reinar de modo inocente”.
Mediante dicho paradigma se pudo poner en movimiento la guillotina para el rey Luis XVI, pues, si bien el monarca era tenido como un holgaz谩n e irresoluto, se supuso que por lo menos ten铆a que estar al corriente de las pol铆ticas implementadas en su reinado.

En estos tiempos resulta muy dif铆cil que un presidente a conciencia permita que uno o varios funcionarios se corrompan, pero como nadie gobierna inocentemente, son platos rotos que terminan en su cuenta.
De ah铆 la importancia de cuidar los detalles para que en el momento precisamente no aparezca un Saint-Just que recurra a la teor铆a y termine en el banquillo de los procesados.

Ahora bien, cuando los pueblos se hacen ilusiones tendentes al adecentamiento de la actividad p煤blica y se concluye fiascos como el de Odebrecht y Tucanos; y que, adem谩s, se corra el riesgo en los casos pendientes productos del esfuerzo de las nuevas autoridades, la frustraci贸n colectiva es inevitable.

Por: Nelson Encarnaci贸n;-
@VisionGlobalRD
Nelsonencar10@gmail.com

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