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miércoles, julio 10, 2019

Reinaldo: Creo en ti

A mi amigo y compañero Reinaldo Pared Pérez, a quien admiro, agradezco y respeto, hoy quiero expresarle en estas líneas que son sus propias ideas, que creo en él, como ser humano y como dirigente político. Él como nadie, ha participado como actor principal en importantes episodios institucionales, que han dejado huellas profundas en la garantía de los derechos ciudadanos y la transformación democrática de la sociedad dominicana. A él le correspondió liderar, como presidente de la Asamblea Nacional, la reforma constitucional del año 2010. Su discurso, el 26 de enero de ese año, cuando fue proclamada la Constitución, ponen de relieve su profunda convicción de cómo debe llevarse a cabo una reforma constitucional. Estas fueron sus palabras.
“La proclamación de la Constitución ya se ha producido. Y para llegar a este punto, tuvimos que recorrer un largo trayecto jamás observado en la República Dominicana. Dicho proceso se inició hace más de tres años con la integración, por parte del Presidente de la República, de una comisión de prestantes profesionales del derecho, con una sólida formación jurídica y vasta experiencia académica, cuya encomienda se centró en la elaboración de un anteproyecto de reforma constitucional.
Ello trajo consigo, como nunca antes en el país, el que se efectuaran consultas populares en todo el territorio nacional, seminarios, talleres, charlas, reuniones, paneles, vistas públicas, eventos con expertos internacionales, que se apoderaron del contenido del anteproyecto de reforma de que se trata, hasta concluir con una intensa jornada llevada a cabo por la Asamblea Nacional, de más de cincuenta sesiones celebradas durante aproximadamente siete meses, que desembocaron en la aprobación de la Constitución citada. Además, a diferencia de las reformas llevadas a cabo en los años 1994 y 2002, ésta no se hizo acompañar de la prisa y la urgencia para procurar una salida a una crisis político comicial, ni fue presa de la coyuntura electoral del momento. Es decir, que se recuerde, jamás hubo en el país un proyecto de reforma constitucional tan debatido y discutido como al que nos estamos refiriendo en estos momentos (Ö)
La presente Constitución, reflejo de la sociedad dominicana de hoy y sus sectores representativos, constituye un paso de avance trascendental y sin precedente en el proceso de profundización y consolidación institucional de la República Dominicana, llevado a cabo por el actual Congreso 2006-2010. (Ö)
Sería injusto de nuestra parte si no reconociéramos la actitud y el aporte a todo este proceso de numerosas personas e instituciones. Al señor Presidente de la República, principal promotor y auspiciador de dicho proyecto y a sus más cercanos colaboradores, que siempre mantuvieron un comportamiento receptivo y abierto a cualquier inquietud y encomienda. A la Comisión de Juristas, quienes con su trabajo y labor pautaron el punto de arranque con la elaboración de su anteproyecto. A los y las asambleístas, fundamentalmente a aquellos y aquellas que con su asistencia, dedicación y entrega a los trabajos en los diversos escenarios, facilitaron en variadas ocasiones este proceso. A la dirigencia de los Partidos Políticos con representación congresional, que siempre estuvieron prestos a procurar soluciones a situaciones conflictivas. A todos los sectores de la sociedad que se interesaron por los trabajos de la reforma constitucional y que aportaron sabios y sanos consejos. A la opinión pública nacional por su seguimiento y orientación a todo el proceso. En fin, y de manera muy especial, a todo el personal del Congreso Nacional, sobre todo al área legislativa de ambas cámaras, cuya entrega durante toda la faena, rayaron en la abnegación y el sacrificio.
Finalmente, y a modo de reflexión, damos conclusión a estas palabras con lo que planteamos a seguidas: Lo más importante en toda sociedad, consiste, no en tener en su inventario un rosario de legislaciones casi perfectas, sino que entre todos sus integrantes, gobernantes y gobernados, exista una auténtica conciencia de que, por encima de todo, está la inclinación y el respeto reverente por la Ley y sus instituciones.”
Las palabras de mi amigo Reinaldo en aquella ocasión, retratan su pensamiento.
Reinaldo: Creo en ti.
Por Félix Bautista ;-
@felixrbautista

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