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viernes, abril 27, 2018

El costo de las primarias

DETECTOR Y VERDADES.- Si se pudiera someter a la Junta Central Electoral a un detector, se tendrían dos verdades absolutas: no quiere primarias ni voto preferencial. Y la situación todavía más interesante. Las primarias no las quiere la Junta de ahora, pero tampoco la anterior, pues de haberlas querido figuraran en el proyecto original de Ley de Partidos, o incluidas en la reintroducción de la pieza. Lo de Julio César Castaños es más proverbial, pues como simple abogado o fundación elevó un recurso ante la Suprema Corte de Justicia, en función de tribunal constitucional, que echó por tierra una ley que la consagraba.
Cuando se inició el debate ese fue el punto de convergencia. La SCJ la había declarado inconstitucional. La cuestión resulta intrigante, y me concierne, pues Castaños al parecer se le había olvidado y fue Luis Abinader en visita al organismo que le preguntó si mantenía su posición o había cambiado de parecer. Entonces solo se publicó la foto del encuentro sin dar detalles ni razón. Pregunté e hice público el propósito. Y se tomó como arma al uso. El solo hecho de hablar del asunto era delito de lesa Constitución, y en esa se estuvo hasta que aparecieron argumentos más de ocasión. Era un plan de Danilo Medina y la objetada y objetable reelección...
EL VOTO PREFERENCIAL.- La Junta Central Electoral anterior introdujo vía administrativa el voto preferencial de los diputados, y como la experiencia no fue muy buena, administrativamente la dejó sin efecto. Sin embargo, los diputados lo repusieron mediante una ley. Y en un exceso de entusiasmo incluyeron a los regidores, aunque para una fecha posterior. Ese plazo se cumple ahora en el 2020, y en febrero de ese año cada aspirante a concejal deberá jugarse su albur en una lista abierta. La Junta no quiere saber de eso, y se mueve de muchas maneras. El presidente Julio César Castaños, en su charla  ante la Cámara Americana de Comercio, volvió a decir que no, y se conoce la iniciativa legislativa del senador Félix Bautista para que no se aplique ahora, en el 2020, sino en el 2024. Solo que se olvida que Bautista es senador, y no se le reconoce calidad para variar el orden establecido. Los reformistas ni se enteran de su moción e insisten en que el voto preferencial a nivel municipal es una expresión de democracia que no se puede echar de lado. El interés de Quique Antún parece muy suyo y debiera explicarlo, pues como Partido Reformista no tiene fuerza suficiente ni aliado para que se mantenga esa improbable realidad. La Junta se declara incapaz y a los partidos se les armará una situación que difícilmente puedan controlar...
ES EL DINERO.-  Desde el principio se me hizo claro que el problema no era que las primarias fueran abiertas o cerradas, sino que fueran primarias. Que hubiera que consultar a las bases de los partidos y decidir candidaturas de acuerdo a sus preferencias. Era demasiada democracia, y se sabe que todo hartazgo trae consecuencia. Lo primero fue el fallo de la Suprema Corte de Justicia en función de tribunal Constitucional. Lo segundo fue que violaba la misma Carta Magna, pero en lo que se refería al derecho de asociación. Lo tercero que era un plan de Danilo Medina para crear condiciones a la reelección y ponérsela difícil a Leonel Fernández. Hubo una cuarta y quinta razón, pero ahora aparece la sexta, y en la boca del presidente de la Junta Central Electoral. Las primarias abiertas y simultáneas costarían 5,628 millones de pesos. Una suma impensable e imposible. El problema de las primarias ahora no es constitucional, no es político, no es jurídico, es económico. La democracia dominicana, desde hace un buen tiempo, es la más costosa, pero ese cálculo nadie lo hacía tan a conciencia hasta que llega la oportunidad de las primarias. Se saca cuenta del gasto de los partidos y de las campañas, a cargo del Presupuesto Nacional, pero no de las elecciones en sí. Por ejemplo, para los comicios del pasado 2016 se compraron a crédito unos escáneres que ahora se decidió no usar. Dinero botado. Ahora, sí es para primarias, que se cierre el conducto de los cuartos...
LO QUE ES IGUAL.-  Contrario a lo que pudiera pensarse, no soy partidarios de las primarias abiertas, y tampoco de las cerradas. Llevo dicho desde el principio que lo que es igual no es ventaja, y que si los partidos tienen un padrón confiable, pueden realizar primarias cerradas. Solo sus miembros, y entre familia. Pero que si no tenían registro propio, o de tenerlo, no creíble por las partes, lo adecuado y conveniente era usar el universal de la Junta Central Electoral. La realidad es que ninguna organización hizo o hace el trabajo que le compete de empadronar sus miembros. Los peledeístas reconocen abultamiento en su padrón y tienen como tarea pendiente ajustarlo. Los perremeístas quisieran no tener que hablar del tema, pues a qué más sudores fríos. Pudieron inscribir y reinscribir, y la lista tan enorme  que no se pudo transparentar y entregar a tiempo. Nada que decir de los perredeístas y los reformistas, pues el Tribunal Superior Electoral toma cuenta de sus fallas. Lo que figura depositado en la Junta Central Electoral es una cosa y lo que se usa en los procesos otra muy diferente. No puede, pues, hablarse de democracia interna si el fracaso es consustancial. Ni los instrumentos ni las herramientas responden ni se corresponden. Las primarias pondrían a los partidos en evidencia...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do

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