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sábado, 28 de abril de 2018

¡A correr!...

Construir un proyecto político con posibilidad de éxito, es sinónimo de trabajo, de  decisión, desprendimiento y arrojo, entre un conjunto de factores, sin reparar en riesgos o consecuencias de ninguna índole. El éxito no llega solo, hay que darle su ayudita, por más buena suerte que se tenga. Francisco Domínguez Brito, a quien la política parece entusiasmarle más que el derecho y le ha cogido con buscar la  candidatura presidencial, luce haberlo entendido.
Por eso “pico adelante” con su renuncia como ministro de Medio Ambiente y el anuncio de que buscaría la candidatura por el PLD para el 2020, luego del “banderazo” dado por el presidente Danilo Medina en un encuentro de “reflexión”,  hace unas semanas en Palacio con la mayoría de los aspirantes  del partido en el poder. Quizá sin saber que Reinaldo Pared también prepara el lanzamiento oficial de su proyecto (el anuncio pudiera hacerlo el 7 de mayo), Domínguez Brito sienta un precedente, al dejar el cargo para embarcarse en un proyecto político personal y, de paso, meterle presión o poner en apuro a otros aspirantes que no muy dilatado tendrían que decidirse si por el cargo que desempeñan en el tren burocrático o por una candidatura, porque pretender las dos cosas a la vez (en tiempos en los que hay que guardar ciertas apariencias), sencillamente sería muy feo y poco ético. Insisto en que si es partiendo de números y de simpatías reales dentro de su organización, y en el seno de la sociedad dominicana, en el PLD solo hay dos líderes con capacidad de incidir e influir electoralmente, Leonel y Danilo. Este último, con impedimento constitucional para presentarse en el 2020, pero con la llave para facilitar que las cosas fluyan en dirección que lleve hacia la conservación del PLD en el poder o a un tranque en el que las dos partes resulten perdidosas, dado que todo apunta a que, solo si los perredeístas por ambición desmedida o irracionalidad política abren la puerta peligrosa de la división, es que la oposición tendría posibilidad de cantar victoria y de entrar a reinar en el Palacio (¿). Ojo, si no fueren Leonel ni Danilo, recordemos que la que sigue en números y en simpatías reales es doña Margarita, por lo que se caería de la mata que todo lo demás, por más derechos y méritos partidarios que puedan tener otros aspirantes, sería un invento o un “hacer un daño sin provecho”, porque habría poca o mínima oportunidad de éxito. Por eso, lo mejor sería que no haya invento ni disparate. A todo esto, vale el esfuerzo y la decisión de Francisco y de Reinaldo (y hay que incluir a Gonzalo Castillo), porque les da oportunidad de crecimiento y de un posicionamiento, a futuro.
Por Luis Encarnación Pimentel ;-
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