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viernes, diciembre 15, 2017

Congresistas PRM ante ley de partidos

Las diferencias de opiniones e intereses en el PRM se verán cuando llegue al Congreso el proyecto de Ley de Partidos Políticos. Los alineados con Luis Abinader caminan por acera opuesta a quienes siguen a Hipólito Mejía. Abinaderistas   con las primarias cerradas y los otros abiertas.
Se sabe que Mejía es Caballo de Troya danilista por lo que Abinader las verá pesadas. Sus parciales podrían también ser atraídos por el desagradable olor del dinero que estará disponible en las manos gubernamentales para torcer voluntades. Los hijos de Papá no serán tentados por ofertas porque de ante mano está levantada a la propuesta oficialista.
En forma categórica Abinader afirmó que los congresistas de su partido votarían a una por las primarias cerradas con el padrón partidario en fecha de conveniencia, sin embargo, la certidumbre de tal aserto queda trabado en los fríos hielos de la realidad.  El PRM es un pan de telera. Grande y fuerte, pero con dos filas que le dan identidad. Los de Hipólito están por mantenerse comiendo con grasa y eso está en el lado oficial.
Son muchos los perremeístas de Hipólito o de conveniencia que están bajo la sombrilla oficial sin que tengan que hacer ruido. Son ciudadanos convencidos de que estar en la oposición no significa vivir alejado de la gracia de Erario, el Dios del Cheque Oficial. Los legisladores del PRM podrían ser manos para distintas ocasiones porque en cierto sentido son como los transportistas locales que ejercen como chivos sin ley. Ahora a favor, mañana en contra o viceversa. Depende qué esté en juego. Por el momento lo que está a la vista es la Ley de Partidos, un manjar que da cosquillas en los bolsillos.
De pasada, este proyecto puede ser tomado como pretexto de alta política, porque en cualquier dirección que se tome, erosiona las filas del PLD. Se puede argumentar que votar por las primarias abiertas o cerradas contribuye a dividir a los morados. Esta es una excusa magnífica y estarían en tránsito para reclamar el libre albedrio.
Desde lejos se atisba que los Abinaderistas irán cuesta arriba, y aunque sean mayoría en el PRM, sus compañeros de partido le sacarán la lengua. No será un acoso verbal pero sí un faroleo porque alguna suma tendrá sonido virtual con la transferencia del Señor del Maletín. Esta Ley de Partidos ha dado mucha agua que beber.
Alfredo Freites
alfredofreitesc@gmail.com