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lunes, 21 de agosto de 2017

El 63% que aprueba a Danilo Medina

RIGOR DE VERDAD.- No es un problema, pero es algo malo, pues o se falta a la verdad o al rigor propio de la verdad. Las encuestas políticas. El sector que ocupa el gobierno las hace de manera frecuente, incluso sistemática, y se sirve de ellas para fines electorales o para estrategias de gobernabilidad. Los grupos de oposición por el contrario las descalifican y las consideran propaganda. Esa es la situación, ese es el trance. Galileo diría: “Y sin embargo se mueve”. José Ramón Peralta acaba de afirmar sin sonrojo que el presidente Danilo Medina tiene un 63 %, e incluso algo más sorprendente, que podría seguir subiendo, como si en su cielo no hubiera límite.
La reacción es descreimiento y durante el fin de semana todos los memes fueron del ministro Administrativo. Peralta estuvo en las cuatro esquinas. Esquinas que él buscó, y esquinas que tenía que encontrar.  63 % no es cualquier número, y mucho más si se recuerda que ganó las pasadas elecciones con un 62 %. O si se trae a cuentas que el pueblo está en las calles. Se hace cuesta arriba que el viento sople fuerte, que no tenga sombrero en la cabeza, y ni siquiera se despeine.
SE FUE DE LA MANO.-  La impresión es que a José Ramón Peralta se le fue la encuesta de la mano, que era lo mismo cuando daba iguales porcentajes en la pasada campaña electoral. Llegó a  decirse -igual sin rubor- que en el Palacio Nacional tenían una mesa de encuestas, y que de acuerdo a las necesidades del candidato Danilo Medina, iban publicando dichas mediciones. Al final, fue el final: 62 por ciento. Pero al parecer no sirvió de nada, pues la Casa de Gobierno propone de nuevo el juego y los muchachos que están en el patio, y que siempre están de recreo, reaccionan como la ocasión anterior. ¡Ay, Julio Iglesias, a qué viniste e impusiste tu filosofía de tonto! Ahora, y a cada momento, la oposición dominicana choca con la misma piedra de manera frecuente, permanente, sistemática. No creyó el 62 % de entonces y tampoco cree el 63 % de ahora. Todo el derecho del mundo, solo que la falla sigue siendo la misma. Dice que no sin nada en la mano que avale ese no, distinto al gobierno que afirma el sí con un estudio de opinión. ¿Por qué el gobierno hace encuestas y la oposición no? ¿Cómo se explica que el gobierno se acredite con sus mediciones a conveniencia y la oposición, contrariándolo, no mejore su posicionamiento? Ese podría ser parte del problema. El gobierno se orienta con estadísticas y la oposición se lleva de la percepción.
EL MISMITO 63.- Me ocupé de la tarea, y haciéndola me enteré de dos cosas. La primera, que el 63% con que se regodea el gobierno fue obra de la firma española Sigma Dos, que le viene trabajando al PLD o a Danilo Medina desde hace años. La segunda, que una empresa nacional, el Centro Económico del Cibao, presenta igual número: 63 %. No creo que sea producto de una conspiración, aunque la coincidencia resulta extraña. No se trata de una aproximación, son exactas. Sin embargo, conviene decir que el CEC tiene fama, buena fama, e incluso a nivel internacional, y que trabaja todo el año, y no solo en época electoral. O algo todavía más encantador: su clientela -mayormente- milita en la oposición. No puede decirse que el Centro Económico del Cibao sea oposición, o de la oposición, pero sí recordar el viejo refrán de “dime con quién andas y te diré quien eres”. La cuestión es clara, o pareja. Quienes no crean en el 63 % de Sigma Dos, porque esa fiesta la paga el gobierno, pueden conformarse o compensarse o resignarse con el 63 % del Centro Económico del Cibao. O lo que pienso más adecuado. Hacer su propia medición. La cual por ser suya puede controlar y evitar los trucos de cámara que sospecha y denuncia.
FALTARÍA GENTE.- El procedimiento es bueno, porque cualquier encuesta es un libro que se abre a conveniencia, y que tiene diferentes capítulos y temas diversos. El gobierno saca su conejo y lo muestra, pero en el sombrero podrían quedarse pañuelos para otros actos  de magia. El gobierno toma en lo inmediato el 63 %, pero hay datos que quedan en el tintero o en el registro que son interesantes. Interesantes para el gobierno que se los guarda, pero también interesantes para la oposición que  los desconoce. Esto es, el gobierno sabe en qué pie está parado, pero también en cual la oposición. Dije más de una vez que el gobierno no se volvía loco con las marchas porque el gobierno conocía la marcha por dentro y porque la movilización no afectaba su simpatía en la población. La gobernabilidad no corría peligro, aun cuando se gestaban consignas de mayor alcance. Un DNI elogiando el movimiento Verde no es cosa de todos los días. Sabía e informaba, y lo que informaba era bueno, no malo. Los oponentes se guiaban por la percepción, el gobierno por las estadísticas. El 62 % de las elecciones, o el 63 % del actual desempeño no es el 100 %. El 38 o el 37 por ciento que no lo votó o no lo aprueba, es mucha gente. Mezquindad aparte, si se hiciera un cálculo más apropiado, se tendría que en la calle falta gente. El 38 o el 37 por ciento sería más gente. Si se suma o se resta a manos se verá...
Por Orlando Gil ;-
orlandogil@claro.net.do