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lunes, 6 de marzo de 2017

¡Hoy llega Papá…!

Me comentaba en estos días un embajador con muchos años en el servicio exterior que en ninguna parte del mundo un expresidente de la República o un aspirante a serlo anuncia “una comparecencia al país” para decir tal o cual cosa o para defenderse de acusaciones falsas o verdaderas que se hayan vertido en su contra...
A lo sumo, dan entrevistas a un medio en particular, y si el caso lo amerita convocan a una conferencia de prensa para defenderse o fijar posición sobre acusaciones de orden personal o que agravien su honra pública... “Pero jamás la grandilocuencia de ‘comparecer’ ante el país”.
El comentario llegó a propósito de la “alocución” que anunció para esta noche el expresidente Hipólito Mejía para decir “todo lo que sabe” de la presencia de Odebrecht, lo que hace lógico suponer que empezará explicando por qué él trajo esa firma siendo Presidente de la República en el año 2001 para construir el acueducto múltiple de la Línea Noroeste.
Originalmente una obra necesaria en aquel momento --la verdad es que los residentes en la Línea se estaban muriendo de sed--, fue adjudicada a la empresa Andrade Gutiérrez, también brasileña, que a partir de múltiples intereses que se movieron sobre ella tuvo que compartirla con Odebrecht a regañadientes.
Tengo muy fresco en la memoria el escándalo que se produjo entonces porque Andrade Gutiérrez denunció que se intentaba despojarla de la obra por haberse negado a sobrevaluarla mediante exigencias para ramificaciones fuera del contrato original o con adéndumes que consideraba improcedentes.
... Hipólito lo defendió
Siendo Presidente de la República, Hipólito defendió la construcción del acueducto del Noroeste porque había sido una de las promesas cumbres de su campaña del 2000 que lo llevó al poder. Lo que ignoro --y espero que él lo explique esta noche--, es la circunstancia en que Odebrecht llegó para compartir esa obra con Andrade Gutiérrez.
El órgano intermediario entre el gobierno y esas dos empresas fue el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), que entonces dirigía el ingeniero Roberto Rodríguez, un amigo íntimo y compadre de Mejía, a quien para esa fecha se le reconoció públicamente el esfuerzo que hizo para su terminación en tiempo récord.
Rodríguez y otros exfuncionarios vinculados al sector agua están siendo investigados en relación a los 92 millones de dólares en sobornos y coimas que Odebrecht dice haber pagado a funcionarios dominicanos para agenciarse esa y otras obras del Estado.
Hasta donde sé, nadie ha involucrado a Mejía en las operaciones dolosas de la constructora brasileña. Porque el problema no es de un presidente, o de dos presidentes, o de tres presidentes... Se trató de un entramado mafioso que logró sobreponerse a tres gobiernos.
“... Si me tiran, tiro”
En círculos de la intimidad de Hipólito Mejía se habla de que él está resuelto a responder cualquier inferencia que se pretenda hacer de su gobierno en el entramado mafioso de Odebrecht... “A mí, que me registren”, le atribuyen haber dicho en una reunión política.
Lo que Mejía tampoco puede negar es que una vez concluido el acueducto del Noroeste --para lo que vino originalmente Odebrecht al país--, se le otorgaron otros contratos para infraestructuras viales: elevados, peatonales, autovías... Todas por miles de millones de pesos.
Por supuesto, a partir del 2004 después que Hipólito entregó el poder, Odebrecht lavó oro y repartió sobornos a diestra y siniestra para agenciarse esas obras, según admite la propia empresa brasileña.
Lo que resta ahora es esperar qué dirá Hipólito en su “comparecencia al país” de esta noche...
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com