domingo, 13 de noviembre de 2016

El plan B de Danilo

“Más vale un yo pensé, que un por si acaso”.  Ese refrán popular debe ser la mejor guía para que el gobierno dominicano comience a tomar previsiones ante lo que fue el discurso de campaña del nuevo presidente de Estados Unidos.
Es cierto que los discursos de los aspirantes a la presidencia en cualquier país se sustentan en lo que quiere escuchar el votante y como forma de atraerlo; por eso, los asesores visitan días previos los pueblos donde se desplazaran esos candidatos presidenciales  e informan que espera la gente, que opinan de diferentes temas y hacia allí va el discurso. La  mayoría de esos discursos y promesas se quedan en eso: PROMESAS.
Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, dijo, y reiteró, que su  política migratoria no tendría contemplación y que todo inmigrante ilegal tendrá que regresar a su país, sin importar si era latino, musulmán, europeo, indú, etc.. ¿Será esa la política que aplicará el hoy flamante presidente cuando asuma el 20 de enero? Confiamos que no.  Sin embargo, yo entiendo que el gobierno de Danilo Medina debe poner sus barbas en remojo y garantizar un retorno digno a quienes tengan que volver a su tierra. Este país tiene problemas de empleos, de viviendas, de seguridad  ciudadana, y muchos otros.  Eso, sin embargo no debe ser motivo para que nuestras autoridades ignoren lo que pudiera ser un duro golpe al actual proceso de avance y desarrollo reconocido por todos los organismos internacionales  Son nuestros hermanos, nuestros conciudadanos, nuestros parientes los que tendrán que venir, si Trump cumple su amenaza. No podemos protestar por eso.
Así como nosotros deberíamos tener una política migratoria clara, definida y responsable, si ese es el compromiso del gobernante estadounidense, tendríamos que respetarlo.
Cuidar su territorio es uno de los principales compromisos de un gobernante y el nuevo presidente estadounidenses ha jurado hacerlo.  Ha dicho que actuará en contra de quien se encuentre irregularmente en ese territorio.  Insistió en que levantaría un muro en la frontera con México y que ese país tendría que pagarlo. Se ha dicho de el que es un xenófobo, racista, evasor de impuestos, pero es el presidente de Estados Unidos.
 Con todas esas calificaciones, verdad o mentira, se puede esperar cualquier cosa. El futuro dirá hacia dónde guiará Trump el barco del imperio. Mientras tanto, yo solo le pido a mi presidente que elabore un plan B, previendo lo que pudiese pasar a partir del 20 de enero. Como hacían nuestros abuelos: guardaban pan pa’mayo y harina para abril, aunque muchas veces no se necesitaba.
Por Tomás Aquino Méndez ;-
tomas.mendez@listindiario.com