miércoles, 26 de octubre de 2016

Investigación oportuna

Hay dos tipos de subsidios a los combustibles, el del gasoil, que acaba de ser suspendido, y el de Gas Licuado de Petróleo, que todavía se aplica, en beneficio directo exclusivo de los grupos que controlan el transporte en el país.
El primero de ellos, el del gasoil, se implantó en el 2011 cuando los precios de los carburantes estaban casi por las nubes y se entendió que con un sacrificio fiscal del gobierno en favor de los choferes podía garantizar tarifas de concho más cómodas para los usuarios, que son por lo general los ciudadanos de clase media y baja.
Por ese concepto, el Gobierno se desprendía de casi 4 mil millones de pesos al año para que los choferes no se antojaran de subir desmedidamente sus tarifas, algo que hicieron por encima de estas especiales concesiones.
El otro subsidio, que sigue vigente, es el del Bono-gas, que representa un sacrificio de 50 millones de pesos mensuales para favorecer a casi 15 mil choferes sindicalizados que usan el Gas Licuado de Petróleo como combustible.
El máximo dirigente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción, Juan Hubieres, ha dicho que el 80 por ciento de los chóferes no recibe tal subsidio, lo que de inmediato alimentó las sospechas de que algo raro estaba pasando con el manejo de esas graciosas concesiones.
Resulta, por tanto, oportuno en estos momentos, la decisión anunciada por la presidenta de la Cámara de Cuentas, Licelott Marte, de que ha abierto una investigación especial para establecer si hubo irregularidades con estos multimillonarios fondos públicos convertidos en subsidios a los combustibles.
La impresión que ha predominado, al respecto, es que con esos subsidios ha habido un gran negocio sucio.
La investigación de la Cámara de Cuentas tiene que penetrar profundo, como el escalpelo de los cirujanos, en el vientre de los subsidios choferiles, para que el país sepa la magnitud de lo que parece ser uno de los grandes estropicios en el manejo de los dineros de todos los contribuyentes.
Tomado del editorial de
Investigación oportunade la fecha