jueves, 8 de septiembre de 2016

Un presidente adicto a groserías

El presidente de Fiilipinas, Rodrigo Duterte, tiene la costumbre de insultar a aquellos extranjeros que no forman parte de sus adeptos... porque a los violadores de las leyes simplemente los asesina.
El último de la lista fue el mandatario estadounidense, Barack Obama, a quien llamó “putang ina”, una expresión en tagalo (una lengua que se habla en el centro de Filipinas, mezcla de inglés, español, árabe y chino), hablado por más de 23 millones de personas, y cuyo significado ofende a la madre.
Político de larga data, pasó 22 años como alcalde de la ciudad de Davao, a pesar de todas las acusaciones sobre la muerte de cientos de supuestos criminales. Los derechos humanos son letra muerta.
Con apenas dos meses de tomar posesión del cargo, los informes de prensa aseguran que unas 2,500 personas, entre narcotraficantes y consumidores, han muerto bajo operaciones policiales y ejecuciones extrajudiciales, luego de su promesa de liberar a su país del problema de las drogas “en los primeros seis meses”.
Pero no solo Obama. “Harry el Sucio” también ofendió al embajador estadounidense en Manila, Philip Goldberg, a quien llamó “gay”; al papa Francisco, considerándolo, también,  “hijo de puta por haber provocado atascos durante una visita a Filipinas donde un 80% de la población se identifica como católica”.
Se ganó el rechazo internacional cuando comentó, con sarna, sobre el asesinato y violación de Jaqueline Hamil, una misionera australiana: “Entre ellas estaba esta misionera australiana... Y cuando vi su rostro, pensé: ‘Mierda. !Qué lástima’. La violaron, puestos en fila. Fue terrible que la violaran....”
Además, “el Castigador” desea reimplantar la pena de muerte, la cual fue abolida durante el gobierno de Gloria Macapagal Arroyo. Claro, sin usar la inyección letal  sino el ahorcamiento porque “la horca creará más temor entre los deliencuentes... Una vez se parte la espina dorsal, ya está”...
Su ventaja, porque tiene una ventaja... es aliado de la Administración Obama, primero porque “ayuda a contrarrestar el auge de China”, en política de expansión permanente en la región.
Washington coopera militarmente con Manila, precisamente “por un espacio marítimo por donde circulan más de 5 billones de dólares al año y potenciales yacimientos de petróleo y gas”.
Le quedan 5 años y 10 meses, y todavía no ha empezado la matanza contra los yihadistas a quienes ya amenazó, luego de un atentado. Y Obama se reunió por 3 minutos con él durante la cumbre en Laos...
Por Adolfo Valenzuela ;-
adolfo.valenzuela@listindiario.com