sábado, 24 de septiembre de 2016

Que se hable español con los haitianos

A finales de agosto de este año, los periódicos locales se hacían eco de la que probablemente fue asimilada como una de las noticias más importantes para la economía nacional, “Haití decidía levantar la veda a 23 productos de República Dominicana”.
Se trataba del logro más importante de un canciller dominicano, conocido como Miguel Vargas Maldonado, que apenas arribaba a sus primeros 15 días en el cargo; pero, como reza el adagio popular: “En casa del pobre la felicidad dura poco”. En el caso de Vargas Maldonado y de los que celebramos su hazaña, la felicidad nos duró 15 días.
Ese medio mes de alegría concluyó cuando el pasado 15 de septiembre, el  embajador haitiano en República Dominicana, Idalbert Pierre Jean, se encargó de tirar por el suelo el anuncio de la Cancillería dominicana, al negar que su país haya acordado levantar el bloqueo a los productos de sus vecinos y afirmó además que al parecer se trató de un malentendido.
Sobre el tema, llamó mi atención el comentario de un usuario de la red social Instagram que en una publicación de @elnuevodiariord consideró que “el acuerdo no prosperó porque fue redactado en francés, nuestro canciller habla español y el haitiano habla creol”, así que bajo esa encrucijada era difícil definir con claridad los puntos acordados.
Conocidas las contradicciones entre las versiones haitianas y dominicanas sobre la veda, los presidentes de ambos países (dominicano Danilo Medina y haitiano Jocelerme Privert) se vieron las caras esta semana, en el marco de la 71 Asamblea General de las Naciones Unidas, y acordaron que sus cancilleres se reúnan otra vez, en busca de mejorar las relaciones entre las dos naciones.
Lo curioso es que en esa reunión celebrada en la ciudad de New York el canciller Miguel Vargas, que acompañaba a Medina, no haya aprovechado para preguntar a su homólogo haitiano Pierrot Délienne, qué pasó con el acuerdo para levantar la veda o ¿es que las autoridades dominicanas nos vendieron “oro por espejitos”? o ¿es que no quedó claro lo pactado por el cruce de idiomas? o ¿será que simplemente los haitianos se echaron para atrás y ahora quieren renegociar un acuerdo más atractivo para su país?
Lo que sea que haya sucedido, lo cierto es que en el próximo encuentro que se produzca entre autoridades dominicanas y haitianas es preciso “que se hable español” para que podamos definir lo pactado, y lo digo en el sentido de que el idioma empleado (cualquiera que decidan utilizar) debe facilitar que los términos del posible pacto o propuesta sean claros, eso en caso de que haya interés de arribar a un acuerdo sincero. Que no se hable ruso, ni árabe, ni japonés; "que se hable español" y que nadie alegue confusión.
Por Samuel Guzmán ;-