martes, 20 de septiembre de 2016

Países rechazan a haitianos

Expulsiones. Haitianos repatriados de las Bahamas
llegan al aeropuerto Toussaint Louverture, en Puerto
Príncipe, Haití, hace dos años. En virtud de las
nuevas normas de inmigración bahameñas, que entró
en vigor ese año, todas las personas deben tener
sus papeles en regla.
Países cierran sus puertas a haitianos ilegales 
NACIONES DEL CARIBE HAN SEGUIDO EL EJEMPLO DE TRINIDAD&TOBAGO QUE CERRÓ SUS FRONTERAS EN 2014
Guayana Francesa inició la semana pasada la deportación de haitianos indocumentados, luego de que su vecino Surinam impuso la obligatoriedad de visado para ciudadanos provenientes de Haití, en momentos en que se registra un repunte del movimiento migratorio desde este país hacia al exterior y aumenta el rechazo de más naciones de la región a recibir a indocumentados haitianos.
Entre la noche del jueves y la madrugada del viernes, una docena de inmigrantes haitianos en situación irregular y residentes en Guayana, departamento francés de ultramar, fueron expulsados y llevados de vuelta a Puerto Príncipe, señaló el portal de noticias Haití Libre.
El llamado Comité de Inter-Movimientos con los Expulsados (CIMADE), una organización francesa para la defensa de los derechos de los extranjeros, dijo que la expulsión de haitianos es “ilegal e inaceptable”, además que las expulsiones colectivas están prohibidas por la Convención Europea sobre los Derechos Humanos.
“Después de estas primeras expulsiones todavía hay 27 detenidos haitianos en el Centro de Retención Administrativa Felix Eboue de la Guayana”, señaló CIMADE.
A petición de Francia, Surinam anunció en agosto que a partir de este 15 de septiembre exigiría visa de entrada a ciudadanos haitianos, debido a la afluencia masiva de ilegales que desde principios de año se reporta en Guayana, provenientes de territorio surinamés.
Panamá se sumó el domingo a los países de la región que buscan controlar el flujo de inmigrantes indocumentados haitianos.
En una reunión con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en Nueva York, el presidente panameño Juan Carlos Varela pidió al alto representante apoyar la transición democrática en Haití y su economía, para frenar la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Haití, que viajan a través de América Central a EEUU. Los dos líderes discutieron la importancia de prestar más atención a las causas de estos flujos, informó el gobierno de Panamá citado por la prensa haitiana.
“La migración es el nuevo problema global. No va a ser resuelto con las acciones de un solo país, sino a través de acciones conjuntas de la comunidad internacional”, dijo la canciller panameña Isabel Saint Malo de Alvarado en un comunicado.
Los viajes de inmigrantes indocumentados haitianos son comunes en el mar Caribe, aguas que utilizan para tratar de llegar sobre todo a las costas de Estados Unidos o de Puerto Rico, al este del Caribe, aunque el grueso de la migración ilegal se mueve hacia la vecina República Dominicana.
Este lunes, 117 haitianos indocumentados (96 hombres, 17 mujeres y cuatro menores) fueron detenidos cuando se desplazaban en una embarcación al sur del archipiélago de Bahamas, para un total de 190 personas provenientes de Haití capturadas en dos semanas.
A finales de agosto, 112 inmigrantes haitianos, 95 hombres y 17 mujeres, fueron interceptados cerca de las islas Bahamas, al noroeste de Haití.
Entaponados entre México y Estados Unidos
El año pasado, más de 2.000 haitianos fueron deportados a Haití desde las Bahamas, archipiélago ubicado en el Atlántico cuyas autoridades lanzaron hace dos años una nueva ley de migración que establece nuevas condiciones para la permanencia de extranjeros.
La medida llevó a Haití a condenar “enérgicamente los actos discriminatorios” contra sus ciudadanos radicados en el archipiélago, cuyo número puede alcanzar hasta los 50.000, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
El cerco en el Caribe siguió la línea trazada por Trinidad&Tobago que en el  2014 anunció que aceleraría la deportación de casi 110.000 inmigrantes que viven en esa isla sin permiso, más del 10% de la población.
El ministro de Seguridad Nacional, Gary Griffith, que no mencionó la presencia de ciudadanos haitianos en su país, dijo que los migrantes tienen hasta inicios de enero del año siguiente para presentar sus documentos en orden.
La Comunidad del Caribe (Caricom), a la que pertenece Surinam y otras catorce naciones y territorios de la región, suspendió ese año las negociaciones para permitir el ingreso de República Dominicana a ese organismo, en rechazo a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el derecho a la nacionalidad en este país.
En la frontera  entre Estados Unidos y México, entre tanto, las autoridades confrontan problemas para mantener temporalmente a cientos de inmigrantes originarios de Haití que han decidido salir de Brasil, y más 900 haitianos esperan cruzar de Tijuana a territorio norteamericano según el Negociado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) citado por la prensa haitiana.
La detención de haitianos en el sur de México también va en aumento luego de unos 500 inmigrantes ilegales haitianos llegaron la semana pasada y son mantenidos en el Centro de Detención Administrativa en Tapachula.
Según el portal de noticias Haiti Libre, los inmigrantes haitianos se hacen pasar por congoleño para evitar ser deportados de México. El periódico Le Novelliste dijo que el número de haitianos esperando para entrar por California la semana pasada, “representa un pico en una tendencia de la migración local”.
Entre octubre del 2015 y julio de este año, 3.538 inmigrantes haitianos llegaron ilegalmente a Estados Unidos, más de 3.000 entraron por San Isidro (San Diego), según el CBP, mientras que para el año fiscal 2015 sólo 712 haitianos intentaron entrar a Estados Unidos sin documentación legal.