miércoles, 20 de julio de 2016

Distensión y tensión en el encuentro de los partidos

LOS DE ENTONCES.- Conviene que los observadores, analistas y comentaristas de la política nacional sean prudentes a la hora de apreciar o enjuiciar la reunión del pasado miércoles. Verla como una semilla que fue sembrada, pero a la que le falta mucho para crecer y considerarse árbol frondoso que da fruto o sombra. Los comisionados de cada partido dicen del encuentro que fue bueno, que fue positivo y que poco a poco irán saliendo a camino. No creo que no, pero tampoco me entusiasmo. Al tiempo hay que darle tiempo. Por ejemplo, el resultado pudo ser mejor.
Los que se reunieron esta semana en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra fueron los mismos de la última vez, con algunas excepciones. El  PLD no llevó a  Franklyn Almeyda y en su lugar César Pina Toribio. El PRM dejó fuera a Milagros Ortiz y a Orlando Jorge, aun cuando ella fue la encargada del tema. El PRD sin Miguel Vargas, y se supone que por la  situación de su pierna. Y el PRSC con Quique Antún y Rogelio Genao, y nadie más, pues como  dos, valen por tres y capaces de echar  al pozo al que intente oponérseles...
EL ÚNICO AUSENTE.- Faltó, si se hace un inventario estricto, Roberto Rosario, presidente de la Junta Central Electoral y quien fue de los promotores del pasado encuentro, pero al que los partidos de oposición, PRSC y PRM, no quisieran ver ni en pintura. Monseñor Agripino Núñez Collado fue entonces y ahora el elemento común. ¿De qué hablaron? Debió ser de lo mismo, pero ahora resulta que no. La ley de partidos ya no es tan apremiante, e incluso necesaria. Quique Antún tiene una tesis que defiende en público y en privado. Las agrupaciones políticas dominicanas podrían ser réplicas de los partidos ingleses, y eso no cambiaría nada. La ley de partidos no sería, en este enfoque, un reclamo de los partidos, sino de la sociedad civil que culpa a los sectores políticos de todos los males de la República. Así no fue que dijo antes, pero así es que se dice ahora. Antes se dijo que el gobierno se imponía y hacía y deshacía porque no existían controles. Un estatuto que lo pusiera en cintura. Al gobierno, solo al gobierno...
CAMBIO, NO LEY.-  El PRM parece pensar igual, pues fue a la reunión con un papelito blanco, que era el mismo que había mandado previamente, en que muestra más preocupación en la conformación de las altas cortes que en la nueva legislación. La ley puede esperar, pero no quitar a Roberto Rosario de la Junta Central Electoral, Mariano Rodríguez del Tribunal Superior Electoral y Licelot Marte de la Cámara de Cuentas. Antes que ley, desquite, venganza, retaliación. La cuestión es interesante, aunque confunde. Se habló en principio de personas ajenas a la política,  pero al paso de los días empiezan a mencionarse nombres, y estos todo lo contrario: políticos de pies a cabeza. Incluso dirigentes reconocidos de los  partidos que promueven la idea de los incontaminados. Ahora sería mitad y mitad. Mitad políticos y mitad no políticos. Que los partidos grandes tengan su representación, pero que a la cabeza, en la dirección, esté una figura relevante, pero sin afiliación. Si llegara el momento, si se produjera la situación, se verá a Diógenes con una lámpara al mediodía buscando un hombre honrado...
DISTENDIDO, Y CONTENSION.- El encuentro fue distendido, pero hubo  momentos de tensión, en especial entre PRM y PRD, o  particular entre Víctor Gómez Casanova y Andrés Bautista. Acuerdo como acuerdo, ninguno, pero sí  pueden rastrearse coincidencias. Los cuatro más o menos aceptaron que haya un código, y en su ausencia, un  compendio de leyes, como existe en otros países. El PRSC no solo lo propuso formalmente, sino que refirió las leyes que deberían ser recogidas. En caso de que no se pudiera el código o el compendio, entonces sería la aprobación simultánea de los tres estatutos en cuestión. Esto es, de partidos, electoral y de  garantías. El punto de mayor discrepancia fue dejar de lado las leyes, objeto principal de la convocatoria, para designar los miembros de la JCE y del TSE,  hasta ahora el sine qua non del PRM. No obstante, sí se quedó en discutir el perfil de los nuevos miembros del órgano de elecciones, pero ya como parte de la ley electoral...
Por Orlando Gil ;-
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