miércoles, 8 de junio de 2016

El ejemplo cívico del Perú

Pase el cursor por encima de los puntos marcados Al momento de escribir esa columna, el resultado electoral del Perú era incierto con el cuatro por ciento de los votos pendientes --incluyendo más de 500 mil del exterior--, y una diferencia de 50 mil sufragios a favor del candidato que se supone debe ganar por la mínima.
La diferencia era de sólo una décima porcentual: Pedro Pablo Kuczynski tenía 50.1 y Keiko Fujimori 49.9 después de contarse casi 17 millones de votos... Él tenía 8 millones 256 mil 138 votos, y ella 8 millones 181 mil 875. Están literalmente cabeza con cabeza.
Hora después de los comicios el Perú regresó a la normalidad, la gente volvió al trabajo el lunes, el comercio abrió como de costumbre, la economía cogió su ritmo... No hay “crisis post electoral”.
Tittwe de Keiko Fujimoris
Twitter de PPK
Twitter de Luis Abinader
Nadie ha proclamado fraude ni denunciado el escrutinio ni cuestionado el órgano electoral. En cambio, los dos candidatos han pedido a sus seguidores actuar con prudencia, con cordura, con tranquilidad en un momento de tanta volatilidad en que su país se encuentra dividido en dos mitades iguales.
Kuczynski y Fujimori apenas han aparecido en público mientras se cuenta hasta el último voto y a lo sumo han pedido cautela sin apresurarse a adelantar resultados finales porque cualquier cosa puede ocurrir en un conteo tan cerrado tres días después de las elecciones.
Obviamente que se ha solicitado revisión en algunos centros de votación y en muchos de ellos --en especial en las regiones más distantes--, ese reconteo ha favorecido a la señora Fujimori, hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori que gobernó el Perú en la última década del siglo pasado...
Casi 4 mil actas...
Hasta el martes a primera hora de la tarde se habían impugnado 3,968 actas electorales de 74 mil 264 colegios que funcionaron en la jornada que inició a las 6:00 de la mañana y concluyó a las 4:00 de la tarde. 21 millones de peruanos tenían derecho al voto y más de 17 millones ejercieron ese derecho.
La situación se torna incierta porque a pesar de que la diferencia entre Kuczynski y Fujimori era de sólo 49 mil votos, los peruanos residentes en el exterior también sufragaron. Más de 885 mil tenían derecho a votar, la mayoría residentes en los Estados Unidos, y en la primera vuelta del pasado 10 de abril la mayoría de esos sufragios favorecieron a la señora Fujimori.
Esos votos que todavía ayer no llegaban a la sala de cómputos pueden virar la situación y poner adelante a la hija del expresidente condenado a 25 años de cárcel.
Mientras tanto, en Madrid, Vargas Llosa se declaró feliz pero en cautela... ¡y asustado!
Las encuestas: ¡al pelo!
Otra vez las encuestas volvieron a acertar con absoluta precisión, tanto las que se hicieron la víspera de las elecciones sobre la intención del voto como aquellas que se efectuaron a boca de urnas al igual que los llamados conteos rápidos. Ninguna se atrevió a proyectar resultados.
Ayer los dos candidatos fueron consultados por la prensa:
-“No podemos celebrar porque aún faltan los votos del extranjero”, dijo Kuczynski.
-“Se tiene que esperar los resultados finales con tranquilidad...”, declaró Fujimori.
Es entonces cuando uno piensa en el enanismo del liderazgo político dominicano:
¿Qué habría pasado aquí el 15 de mayo? Todavía se estuviera “largando tiros”.
Por César Medina ;-
lobarnechea1@hotmail.com