miércoles, 4 de mayo de 2016

Mayo trae pan electoral

El pueblo dice “guarda pan para mayo y harina para abril” y esto se aplica a los partidos porque antes de las elecciones tienen que tener los recursos para llevar la gente a votar. Harina y pan es el clientelismo en su más elemental evocación. La materia prima y el producto terminado.
También abril y mayo, que son tercer y cuarto mes del año, son períodos de intenso trabajo político: los que apegados a la vaca nacional aspiran a quedarse en control; y la oposición que busca administrar el erario.
Desde hace décadas mayo y elecciones son períodos de agitación.
Las elecciones del día 15 son para algunos ciudadanos el día de la vendimia. Las vías rápidas de acceso al dinero fácil parten de las siglas de los partidos. Las agrupaciones políticas con mayor autonomía de vuelo tienen frecuencias más largas. Los tramos son administrados por muchos operadores diseminados por los barrios de las circunscripciones electorales.
Los operadores principales son los dirigentes políticos encargados de llevar a votar. Recogen ciudadanos en los barrios para transportarlos a las mesas electorales  y devolverlos a sus puntos de origen. Eso cuesta algo más que el transporte. Hay que mojar el bolsillo de los electores e incluir los viáticos de los transportistas.
Los operadores zonales y los electores carenciados quisieran que mayo fuera todo el año porque se cumplen promesas o se renuevan. Además circula el dinero. Se venden cédulas.
También están en esas partidas las correspondientes a los delegados en las mesas electorales y sus supervisores. Este es otro cantar porque en estos comicios esos representantes tendrán una importancia singular para los candidatos congresuales y municipales, principalmente para los aspirantes a diputados. Habrá boroneo.
Esas millonarias sumas que circulan el antes de las elecciones tienen la particularidad que podrían no ser empleadas para los fines previstos, sino que ingresen en la caja chica de los operadores de circunscripciones. En las pasadas elecciones esto lo padecieron por igual los partidos oficialistas y de oposición.
Mucho dinero se quedó en los bolsillos de dirigentes medios.
En la consulta pautada para el día 15 volverá a ocurrir lo mismo quizá “con más veras” porque para los peledeístas Danilo ya ganó y no hay que empujar la carreta, mientras que los modernos sabedores de su derrota tampoco empeñarán mucho esfuerzo.
Mayo es el mes del pan electoral.
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com