lunes, 4 de abril de 2016

El tiro salió por la culata

CHISME, INTRIGA.- Una confrontación lógica, dialéctica, entre Danilo Medina y Leonel Fernández fue convertida en chisme por sus seguidores y en arma explosiva como intriga en boca de los oponentes del PLD. Lo menos que se esperaba era que se mataran como dos perros rabiosos, o que dividieran al partido, y que vueltos desechos, sus liderazgos y la organización, el camino quedara libre para que llegaran al poder Luis Abinader y el PRM. Sin embargo, y al parecer, el tiro volvió a salirse por la culata. Y no solo por el diestro manejo de las contradicciones políticas entre Medina y Fernández, sino por lo forzado de una situación que debía devenir por sí misma.
Medina y Fernández no son novatos en política, y tienen tanto tiempo en estas luchas que experiencia les sobra para no dejarse manipular. Ni por propios ni por extraños. No podían irse a los puños porque interesados los alentaran, como a los muchachos que pelean a la salida de clases respondiendo a la provocación y agitación de los compañeros de aula o de escuela. La inteligencia política, y un caso raro, fue inteligencia emocional, y por lo que se vio el pasado  fin de semana hizo el milagro. Al PLD lo que le conviene es salir bien del 2016, y pensar que lo demás se dará por añadiduraÖ
SOÑAR DESPIERTO.- Lo malo de soñar despierto es que se trastorna la propia realidad, y más o menos eso fue lo que sucedió con los oponentes del PLD. Creyeron que decir muchas veces al día que había problemas entre danilistas y leonelistas avivaría las diferencias y se provocarían situaciones que políticamente serían provechosas para la oposición. O para el candidato o partido que tuviera principalía. El cisma era inminente, pues los danilistas no aceptarían blindar la Constitución, de manera que el presidente Medina no pudiera optar por un tercer período, y a los leonelistas no les quedaría de otra que hacer causa común con Luis Abinader y el PRM. Incluso se mostró en las redes una gorra que ilustraba esa posibilidad, y se atribuyó el producto a un ex funcionario muy cercano a Leonel Fernández. Ese punto del acuerdo, de una nueva reforma a la Carta Magna, sigue pendiente, imposible de realizarse por ahora; y sin embargo, en vez de un llamado a guerra interior, se produce una conciliación, que no necesariamente una reconciliación...
EL OTRO MAMBO.-  La integración de Leonel Fernández a la campaña se debe más a esas murmuraciones, o cuentos de camino, que a nuevos compromisos internos. Se vio casi debajo de la patana, pero pudo maniobrar a tiempo, y tuvo su primera salida el sábado, y difícilmente pueda volver atrás, mucho más que la respuesta  de la calle y de los compañeros fue de entusiasmo. No puede decirse que esté en  condiciones como cuando era candidato, y su discurso todavía deja que desear, pues en sus pronunciamientos tiene en cuenta el partido y no al candidato. Pero será cosa de dar tiempo al tiempo. Empezó recordando obligaciones conyugales, a lo que le siguió un “gracias mi amor”, adquiriendo categoría política la ternura entre esposos. Tampoco anduvo solo, y las actividades serán organizadas por su equipo, por lo que la campaña oficial tendrá a partir de ahora doble dimensión. La dimensión de Medina y la dimensión de Fernández. Los peledeístas que querían mambo, ya tienen mambo. Y no de Omega, sino de Pérez PradoÖ
LAS OTRAS VISITAS.-  La realidad tendrá que ser otra ahora. Conviene más tener a los leonelistas haciendo campaña a favor del partido, y aparte como si fueran la res mala, que quejándose en los medios de que no los toman  en cuenta o que su líder fue víctima de acciones impropias de compañeros. Por ejemplo, ya no dirán que la maldad de Quirino fue patrocinada por el gobierno, ni acusarán de arrogantes a los danilistas por no dejarse ayudar. Las “visitas sorpresa” del presidente del partido a dirigentes que se decían  disgustados, con razón o sin ella, serán importantes. Si todos los peledeístas se incorporan a la campaña, y se recupera el antiguo esplendor, las murmuraciones, los rumores y las posibilidades de traición caerán en un abismo del que difícilmente retornen. Dio trabajo, llevó tiempo, pero al parecer los peledeístas lograron lo que no se esperaba: unificar sus fuerzas y colocarlas en una sola dirección. Eran muchas las chivas amarradas en su patio, pero faltaba la principal, la propia, y esa, por lo que  se ve, será atada en el frente...
Por Orlando Gil ;-