viernes, 5 de febrero de 2016

Loor al premiado

Por Alfredo Freites ;-
El escritor español Mario Vargas Llosa no necesita del premio “Pedro Henríquez Ureña” para ser reconocido como uno de los grandes escritores del castellano. El premio internacional de literatura que otorga el pueblo dominicano puede ser asignado hasta a sus enemigos y el ex peruano lo merece. Califica.
Este reconocimiento literario, que a través del ministerio de Cultura dispone el pueblo, tiene varios filos. Podemos chulearnos al Varguita para que no siga hablando mal del gobierno; ejercemos el perdón cristiano y ponemos la otra mejilla inferior para que nos golpee con la correa de su desprecio, o sencillamente enterramos nuestro honor y que siga el sepelio.
El entresijo de la distinción es que a Vargas Llosa se le reconoce como bueno y válido todo lo que dijo sobre la República Dominicana. Sus opiniones de que somos un símil moderno de la Alemania nazi serían ciertas a la luz del presente que se le otorga. El que calla otorga. El silencio es causa de asentimiento. El que premia reconoce el ganador. Mario Vargas Llosa, quien renunció a su nacionalidad de origen porque los peruanos no lo votaron para presidente y hasta sus vínculos matrimoniales los trocó por españoles, es el juez y verdugo contra el derecho de los dominicanos a su autodeterminación.
Qué malo hizo el pueblo dominicano a Mario Vargas Llosa para merecer sus acres críticas? Allí tienen espacio para indagar  los reporteros cuando, muerto de risa, el autor español reciba el reconocimiento.
El fatuo escribidor se dice amigo de los dominicanos. Que ama a este pueblo. Pero parece que la brújula de  Vargas Llosa está mal orientada. Su acimut parece ser el dinero y no la ética. Compartimos con los haitianos una isla pero somos otra cultura. Haití merece la mejor de las suertes y todo nuestro apoyo, pero seguimos siendo dominicanos.  Si fuera Vargas Llosa un personaje de tacto no vendría a recoger el tributo. Alegaría cualquier futileza. Hasta puede perder el vuelo.
Este imprudente reconocimiento que recibirá tendrá la pátina del desdén. No es tonto. Su oficio lo enseña a hurgar el alma humana y por tanto sabe que este galardón tiene el desprecio del ofendido. Mario Vargas está colocado en buena sombra. Sus aportes sobre el atribuido racismo de los dominicanos es parte de una campaña internacional. Su alta voz la alquiló para semejante esperpento.
Loor a Vargas Llosa.