martes, 23 de febrero de 2016

Alianza PRD-PLD

Por Luis Encarnación Pimentel ;-
En principio, por lo extraña y más tarde por lo que serían los resultados finales, el inesperado acuerdo político-electoral entre Miguel Vargas y el presidente Danilo Medina para llevar aliadas a las elecciones de mayo a las dos grandes organizaciones otrora rivales, ha dado y seguirá dando mucho de qué hablar. Es verdad, como afirmaran los dos protagonistas de la actividad del domingo en el Palacio de los Deportes, donde se proclamó a Medina candidato presidencial del partido blanco, que se trata de un hito en la historia democrática y de la partidocracia del país.
Por largo tiempo, ambas organizaciones -coincidentes en que tienen a Bosch como fundador y en las luchas por la democracia y la libertad del pueblo- mantenían serias diferencias, por no decir que se odiaban a muerte. Sin dudas que ante la ausencia de ideología -y de Bosch-, la practicidad de Medina y de Vargas fueron pieza clave para que esta alianza entre la fuerza blanca y la morada se diera en la actual coyuntura política, por cierto muy especial.
Poco a poco -y ahora, con los retornos parece que mucho a mucho-, el PRD y Miguel Vargas se fortalecen y dan la sensación de navegar tranquilos hacia puerto seguro. Los días por venir, incluyendo el de contar los votos, pudieran demostrar que, contra cualquier crítica, el acuerdo Miguel-Danilo, definido el domingo como de propuestas de reformas estructurales y “para gobernar juntos”, habría sido oportuno y conveniente para las partes.
Al partido blanco y a Vargas le garantiza preservar espacios, y fortalecerse, mientras a Medina le permite moverse más tranquilo y confiado, luego de las fichas que se desprendiera del Bloque Progresista. El del domingo, donde estuvimos junto a un grupo de comunicadores invitados por la dirección del PRD, fue un buen acto, ya no solo porque lleno de bote en bote el lugar, sino por el entusiasmo, la emoción y el recuerdo nostálgico que invadió a los presentes al escuchar la voz vibrante del líder histórico del partido del Jacho,  José Francisco Peña Gómez, gran promotor de aquello de “primero la gente”, que ha asumido en la práctica, y en campaña, Danilo Medina. El masivo evento -quizá señal de que el PRD- sentimiento está vivo o intacto- tuvo de nuevo, que hubo orden y cero incidentes.