domingo, 1 de noviembre de 2015

Justicia es telaraña


Por Alfredo Freites ;-
La justicia es como la tela de araña: atrapa los insectos pequeños pero a los grandes la rompen. Es una opinión que viene de lejos. Es un concepto que sintetiza la experiencia internacional y que viene pintada para el caso de fuga de los dos héroes franceses que habían sido condenados a 20 años por narcotráfico. En primera instancia se encontró culpables de tráfico de drogas a Pascal Fauret y Bruno Odo pero ellos vivían fuera de la prisión. Estos dos pilotos, de los que se ignora qué méritos alcanzaron al servicio militar del gobierno de Francia, con la presión de la embajada de su país obtuvieron un arresto domiciliario mientras formalizaban su apelación o en donde les fuera cómoda la vida y les facilitara la fuga.
La última vez que se les vio en público estaban residiendo en un apartamento playero en Bávaro. Se mudaron porque  
era un lugar muy incómodo. Había allí mucho sol y arena, no eran variadas las bebidas de los bares aledaños y encima de todo, la chapeadoras no hablaban francés ni inglés. Por ello se mudaron a la capital. En Francia surgen los protagonistas de cómo urdieron y ejecutaron la fuga. De los detalles novelados nos enteraremos en la próxima película tipo Papillón. No me la pierdo. Quizá Fauret y Odo son agentes encubiertos de una operación fallida. El gobierno francés reniega que financiara el traslado de los dos semi internos, (como debemos llamar actualmente a los presos de confianza), pero se niega a devolverlos. Es cómica la reciprocidad en materia de extradición entre grandes y chiquitos.
Nuestro fraternal gobierno galo actúa como Ulises Hereaux con relación a Cuba: “que no se entere el Presidente de la República de lo que hace Lilís”.
Hay que tomar nota de lo expresado por nuestro Canciller y para nada hay que estar acusando a Francia de complicidad o autoría. Repasemos nuestras culpas. La fuga es solo una parte de la trama. En la evasión del Chapo Guzmán hubo más complicidad y menos romanticismo.
Son colegas pero los pilotos cargan el glamour de sus servicios al patria francesa. Con esta fuga renovamos los votos sobre lo efi ciente que es la ley cuando hay dinero en tránsito. Tendremos unos días de chercha hasta que surja otro tema más picantico. La verdad es que ya la OISOE me tenía cansado. Hay que distraerse.