lunes, 9 de noviembre de 2015

La política no es un juego


Por Cesar Medina ;-
Es un aluvión de opiniones lo que llega sobre el cuadro actual del PLD y la ausencia del ex presidente Leonel Fernández de las actividades electorales de su partido. La mayoría concluye en la superficialidad de que “si no lo necesitaban antes, que no lo busquen ahora...”
Es razonable el enojo de muchos leonelistas que se sienten malqueridos por Danilo Medina y su gobierno. Pero la política se maneja con criterios más realistas, porque en ese contexto habría que hacerse una pregunta tonta que no resulta ociosa:
¿Y si las elecciones de 2012 las hubiera ganado Hipólito Mejía, dónde estuviera Leonel? Quizás en periplo permanente por el mundo dando -- más que conferencias académicas--, cátedras políticas de cómo se pagan los errores del poder. O sus amigos tuviéramos que visitarlo en algún lugar húmedo y oscuro...
Cada coyuntura política tiene sus particularidades... Así como Danilo se equivocó en 2008 apresurando una candidatura extemporánea, así se equivocó Leonel ahora repitiendo el error... Ambos ejemplos honran el dicho de que las experiencias no se adquieren en cabeza ajena.
Dos comentarios...
Dos comentarios sacados del montón que atiborran mi correo, tal vez sirvan para apreciar cómo está viendo el leonelismo este asunto tan delicado. El primero, de Sergio Javier, un viejo lector:
“Sólo usted y Orión han defendido a Leonel del gobierno de su propio partido y de la pandilla de la sociedad civil... Pero si hubo un acuerdo, ¿por qué no se cumple? Además, si la idea que se vendió fue de que sólo Danilo aseguraba el triunfo del PLD, ¿para qué quieren a Leonel si no es necesario?
“Los comunicadores afines al PLD justificaron la ausencia de Miguel Vargas de la campaña de su partido en 2012... Que hagan lo mismo ahora con Leonel, porque Danilo como quiera gana...
“Seré un retardado mental con respecto a usted y a Orión, ¿pero podría Quirino venir al país sin el apoyo de estamentos de poder?
“Votaré por Medina, pero Leonel que se quede en casa y que ya no lo amenacen más, que él es feliz con sus viajes como lo es Danilo con sus visitas sorpresas...”
El otro, de Ruddy Fernández, es más agresivo aún:
“Lamentablemente, sus últimos escritos son vistos como mensajes que mandan a Leonel desde el Palacio usando su pluma porque usted es funcionario del candidato-presidente y no hay manera de desligar una cosa de otra...
“... Pero, calladitos, entre usted y yo: ¿Es que los números no están dando? Escuché a un alto dirigente del PLD decir que si no lo necesitaron en más de tres años de gobierno, que no lo busquen ahora.
“No soy político, pero tengo amigos en todos los partidos... Y observo y escucho”.
... Asoman las pasiones
Siempre es igual en política: las pasiones derriban los afectos más profundos cuando se interponen intereses, egos inflados y celos de liderazgos.
Cuando Danilo y Leonel eran dirigentes medios del PLD, nació una amistad y un compañerismo entre ellos que se prolongó por dos décadas.
Incluso, fue Danilo quien propuso a Leonel como candidato vicepresidencial en 1994 con Bosch, a pesar de que Leonel sostenía que Danilo tenía mayores méritos partidarios para ocupar ese puesto. Desde entonces han ocurrido muchas cosas... El PLD dejó de ser un partido de soñadores para convertirse en una maquina de poder... Y eso lo explica todo.