sábado, 5 de septiembre de 2015

El “Querido” rompió la vajilla

"El Querido y su Querida"
Folclórico, atípico, comediante y un largo etcétera, pero nadie encuentra, ni en Puerto Plata ni en la capital, un nicho donde colocar a Querido, la última sensación de la política dominicana.
Poner en su puesto a AMET no fue lo más grave, pues si los agentes aceptaban sus dádivas, no les quedaba de otra que someterse a sus irreverencias.
Eso era “Comando” por aquí y “Comando” por allí, pues la deferencia con los jefes viene con el uniforme, y como no se asciende por mérito, conviene contar con el favor de un político.
Lo más grave fue que se pasó de gracioso, de contento, e hizo de su situación una vaina, y se defendió con una proclama que no venía a cuento.
Dijo que el dominicano tiene una “segunda base”, como si en vez de hombre, fuera campo de béisbol. El término es nuevo, y raro, pues era común hablar de “sucursal” o de “querida”.
Pero, además de caradura, indiscreto.
Mencionó personas que no tuvieron nada que ver con el incidente, y que posiblemente no les interese figurar en esa galería de bragueta alegre.
Querido, sin embargo, sigue siendo Querido, sin importar que rompiera, ya no un plato, sino toda la vajilla.