martes, 15 de septiembre de 2015

¡…Dos frases, un mensaje!


Por César Medina ;-
Esta frase de origen napoleónico pudiera aplicarse en el actual escenario político: “Al enemigo en retirada, puente de plata”… O esta otra: “La grandeza del vencedor la determina la generosidad en la victoria más que el heroísmo en la batalla…”.
Muchos ignoran que en la alianza electoral del PLD y el PRD hubo factores y elementos externos a ambos partidos que provocaron el acercamiento inicial entre Danilo Medina y Miguel Vargas que finalmente condujo al entendimiento político-electoral.
El acuerdo nunca estuvo obligado por las circunstancias de ninguno de los dos partidos… Nadie duda que Danilo ganara la reelección sin el apoyo del PRD, pero también es cierto que el PRD no necesita apoyar a Danilo para participar con dignidad en las elecciones.
El asunto es de conveniencia recíproca por razones de mucho mayor calado que la simple sumatoria de votos, detalles que no pueden apreciarse en la superficie por donde anda la mayoría de los analistas y “opinólogos” debido a los intereses que particularizan este acontecimiento.
Danilo Medina --lo repito--, necesitaba legitimar una decisión que jamás pensó tomar de la forma en que lo desbordó la circunstancia… La reelección se le vino encima más rápido de lo que cualquiera podía calcular, y en el PRD halló la comprensión que le negaron muchos de sus compañeros de partido.
Sobre la brevedad de los períodos de gobierno, Leonel Fernández una vez me dijo: “… Nada pasa tan rápido como cuatro años de gobierno; uno ni siquiera cuenta se da… y cuando venimos a pestañear, ya tenemos las elecciones encima…” -Será las reelecciones encima, le comenté malicioso… Y Leonel simplemente sonrió.
…Un polo opositor
El PRD pudo haber ido solo a las elecciones pero corriendo el riesgo de que Abinader polarizara con Danilo en un escenario muy desfavorable porque podía reducirlo a un tercer lugar y bajar su representación congresual y municipal.
La otra alternativa que tenía Miguel era intentar un bloque opositor amplio con Abinader de candidato dándole ganancia de causa a la disidencia perredeísta que tanto lo apostrofó en el pasado reciente.
En ese escenario marchaba de forma voluntaria al patíbulo político.
El instinto más elemental le recomendaba al PRD pactar con el PLD la reelección de Danilo. Sólo que en su momento y sin enseñar las cartas, algunas con marcas visibles… de ambos lados.
¿Es poco tiempo…?
Muchos están de acuerdo en que cuatro años constituye un período muy breve para una administración eficiente y buena… Otros dicen que es mucho tiempo para una administración deficiente y mala. En uno y otro caso la gente tiene razón… …Por eso tenemos dos modelos a la vista, muy cerca: México tiene proscrita la reelección en cualquiera de sus expresiones, pero el período presidencial es de seis años y nunca más; Estados Unidos, con períodos de cuatro años, permite una reelección sin posibilidad de volver.
El modelo ideal, según la práctica norteamericana, es el de la posibilidad de dos períodos de cuatro años. Porque si el gobierno se considera deficiente y malo, la gente tiene la posibilidad de rechazar la reelección; hay dos casos recientes: Carter y Bush padre.
Nosotros terminaremos asumiendo la fórmula americana implantada en la última modificación constitucional… ¿Que se adoptó en la coyuntura de reelegir a Danilo? Es verdad…
¡… Pero es definitivamente el modelo ideal!