jueves, 16 de julio de 2015

PRM avanza cuesta arriba

En momentos que se publica una encuesta que muestra el poco crecimiento del candidato presidencial del PRM, el vocero de Hipólito Mejía anuncia que su sector buscará cargos electivos para los próximos comicios.
Las palabras de Héctor Guzmán son una muestra de que su partido sigue ignorando sus reales debilidades para concentrarse en los intereses individuales.
Para ganar las elecciones una organización requiere de una estructura grande y fuerte que sea capaz de defender el voto en toda la geografía nacional; tener recursos económicos para una campaña poderosa, sobre todo cuando se lucha contra un candidato en el poder y contar con la presencia de candidatos atractivos para el elector.
Hay otros reclamos pero estos son quizá lo más relevantes.
Desmontados individualmente se pone de manifesto la debilidad de arriba hasta abajo del PRM. Desde luego que lo importante para elecciones son los candidatos y hasta el momento la figura de Luis Abinader no prende.
Es posible que requiera de una publicidad más efectiva, un discurso opositor de mayor profundidad y un mercadeo de su oferta segmentada por blanco de electores.
La organización que lo soporta no tiene símbolos que el pueblo identifi que a primera vista; sus lemas, colores y sonidos son ajenos al votante.
Se les tiene por experredeístas y son las viejas glorias las que tienen ese palmarés, pero ya van de salida. Hay una desconexión.
Los viejos son muchos y poco atractivos y los jóvenes, desconocidos.
Las finanzas, rieles por los que circula el tren político, en el caso del PRM son críticas.
El joven partido tiene bolsillo famélico y nublada su vista para la conquista de sustentadores porque cada día se muestra con mayor nitidez la faz gobiernista del empresariado. ¿De dónde podría venirle auxilio, oxígeno, recursos financieros, si no es del sector privado? Esa gruesa vena está recatada porque no tiene que abonarle nada al candidato ofi cial porque lo tiene todo.
El sector privado ganará por ahorro en la próxima contienda.
En el PRM no entienden que con una organización de canillas no se usan faldas cortas. Lo principal es tener una organización atrayente, lanzada a la búsqueda de electores por cada zona. Los dirigentes locales deben dedicarse a vender el candidato presidencial. Como las próximas serán elecciones presidenciales y “congresipales”, los aspirantes pueden usar este elemento de combustión para refl ejarse ellos.
El PRM va cuesta arriba.
Por Alfredo Freites ;-