viernes, 31 de julio de 2015

La mezquindad del informe

El presidente Danilo Medina acaba de dar otra lección de dignidad frente al mezquino informe de la OEA que vino a investigar una denuncia de Haití y comprobó su falsedad pero no dice la verdad y discurre en nebulosas y sugerencias capciosas… …La respuesta del gobierno dominicano es precisa cuando plantea que “no hay correspondencia entre el contenido descriptivo del informe y el conjunto de conclusiones y propuestas que plantea”.
El gobierno analiza que el informe demuestra la falsedad de las acusaciones hechas contra la República Dominicana en las últimas semanas. Y especifica que esa falacia se denunció en lo referente a la llamada crisis humanitaria y de supuestas violaciones sistemáticas de derechos humanos.
Se queja de que esas conclusiones y recomendaciones parten de premisas no sustentadas por el propio informe. “Por ejemplo, retomando la mencionada ‘situación humanitaria’ y sugiriendo la necesidad de una mediación entre ambos países para resolver disputas migratorias”.
Y es entonces cuando el gobierno le dice esta verdad a la OEA: “La República Dominicana (…) no ha solicitado ni requiere la intermediación de la Secretaría General de la OEA por entender, primero, que no existe actualmente un conflicto entre ambos países que amerite tal cosa. Segundo, que la política migratoria dominicana y sus mecanismos de aplicación son de la exclusiva competencia de nuestro Estado y no son objeto de negociaciones… “…Y en tercer lugar recordamos que existen los mecanismos de diálogo bilateral entre ambos países, y que se podrán restablecer tan pronto como el gobierno haitiano deponga su actitud de desacreditar a la República Dominicana como mecanismo de evasión de su responsabilidad para con la población haitiana”.
Fuerte y decidido…
Nunca antes el gobierno había encarado de forma directa este conflicto diciéndole a Martelly en su cara que quiere coger a nuestro país de parapeto para evadir la responsabilidad de celebrar elecciones parlamentarias en unos días y elecciones presidenciales en octubre.
Hace tan solo unos días planteaba que el Departamento de Estado había dado la voz de alarma sobre la treta de Martelly que quedó evidenciada en la carta explosiva que le envió su embajador Daniel Supplice desnudando su irresponsabilidad como gobernante.
Es muy contundente la posición del gobierno dominicano cuando dice que los mecanismos de diálogo bilateral entre los dos países pueden restablecerse “cuando el gobierno haitiano deponga su actitud de desacreditar a la República Dominicana como mecanismo de evasión de su responsabilidad para con la población haitiana”.
O sea, que el gobierno de Danilo Medina ya va de frente en este conflicto absurdo provocado por la ambición de un Presidente que no quiere irse…
¿…Qué hacer ahora? 
Con el rechazo de la República Dominicana al informe de la OEA, la situación vuelve al punto anterior a la afrentosa actitud sesgada del organismo regional el día que dispuso auditar el conflicto binacional.
Como en su respuesta la República Dominicana condiciona la discrecionalidad de convocar el “mecanismo de diálogo bilateral”, se cierra a cualquier posibilidad de participar en algún tipo de negociación como el sugerido por la OEA.
Y para que no queden dudas de su decisión de aplicar una correcta política migratoria, la respuesta del gobierno concluye: “(…) Reiteramos el compromiso de seguir trabajando por la debida identificación y regularización de quienes habitan en su territorio, y por la protección y garantía de los derechos de todas las personas”.
¡Ya estamos frente a frente…!
Por César Medina ;-