viernes, 12 de junio de 2015

¿Elecciones, para qué?

El país se libraría de grandes inversiones de recursos económicos y movilización de gente si aprovecha los trotes de reforma constitucional para introducir un artículo que diga que cuando un presidente busque la reelección y cuente, como Danilo, con el 80 por ciento de apoyo no sea necesaria la votación.
Además, si se quiere más legitimidad, se le podría añadir que el artículo sólo sería válido si esas aspiraciones  contaran con el apoyo de los otros partidos mayoritarios.
Como la redacción aguanta todo, se le daría espacio a legitimar el uso de los recursos del Estado, como pre condición para que eso pudiera materializarse.
Entiendo que podría alegarse la inconstitucionalidad de tal medida ya que privaría de ingresos a muchos que viven de las campañas electorales, pero la democracia se asienta en la dictadura de la mayoría. O eso parece. Lo que propongo es sólo una reducción de costos, porque hubo tales alegatos para eludir el referendo.
Nunca en el país hubo una situación similar. Los tres históricos partidos del sistema, los que han sido enemigos, competidores o aliados temporales conforman en una gran alianza. Esta unidad debía ser empaquetada en un folio sin precedentes: “PLD-PRD-PRSC con Danilo”. Es para creer que estamos viviendo un sueño.
Danilo está logrando lo que nunca se hizo: usar el pegamento del interés para reagrupar la genética que construyeron Ángel Miolán y Juan Bosch. El  PRD parió al PRSC y al PLD y el último vástago los junta para la fiesta previa al reparto de la herencia estatal.
Estamos en la más grande enseñanza práctica de política.
Ya los grandes dirigentes de esos partidos: Bosch, Balaguer, Peña Gómez nos hicieron perder mucho tiempo recibiendo declaraciones, participando en luchas callejeras, ejercitando la protesta contra la dictadura, dejando muchos muertos en reclamo de la libertad. Un tramo histórico de total derroche.
Ahora me percato que el país requería un dirigente político como Danilo Medina con el encanto para convencer a todo un pueblo de que su gestión es lo mejor que nos podría ocurrir. Hasta convenció a Quique Antún, Amable Aristy, Miguel Vargas Maldonado  y otros innombrables, de que ir en su contra era gastar pólvora en garza.
Danilo tiene más talento que Balaguer, Bosch y Peña Gómez juntos. Tiene al país en el bolsillo chiquito. La realidad es dura, pero es cierta, Leonel Fernández.

Las elecciones son innecesarias.
Por Alfredo Freites ;-