martes, 19 de mayo de 2015

La sabiduría de Juan Bosch

A los pueblos no se les puede desairar, tampoco engañar, porque y aunque no se perciba, reúne fuerzas de a poquito para reclamar. La ilusión democrática a la que fue convocado en 1963 y en la que participó entusiasta, le fue despojada abruptamente.

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Sin el golpe de Estado de 1963 y sin la firme voluntad del pueblo dominicano de procurar su bienestar en democracia, no es posible explicar los acontecimientos de Abril de 1965 que se sucedieron en la República Dominicana.

Dos años después, en 1965, estalló en Revolución armada comandada por soldados y oficiales valientes respetuosos de la voluntad popular.
Euclides Gutiérrez Félix, politico, historiador, combatiente de Abril y destacado funcionario del gobierno revolucionario, recuerda cómo la conspiración se tejió desde el mismo triunfo de Juan Bosch en las urnas.
Juan Bosch era un sabio, dice Gutiérrez Félix. Se había formado en el exterior. Sabía cómo hacer política. Del estudio de Eugenio María de Hostos había aprendido que la política es pedagogía. Como narrador y observador de las calamidades de los pueblos latinoamericanos aprendió cómo construir su relato político. En Cuba conoció de las mejores técnicas de mercadeo político de su tiempo. 
En poquísimo tiempo, andando por las calles, hablando por la radio, saludando, explicando la razón y raíz de sus problemas y desafíos de forma sencilla, amena y directa, Juan Bosch se ganó el cariño, la razón y el entusiasmo del pueblo dominicano. Su programa democratizador fue votado con más del 60% de los votos.
Bosch fue una sorpresa para los grupos opuestos a la democratización de la vida dominicana, explica el historiador y político Gutiérrez Félix. 
El inmenso talento, la sabiduría de Bosch, los sorprendió. Y los indispuso contra el gobierno democráticamente elegido.
No esperaban que Juan Bosch ganara y que derrotara a Viriato Fiallo, el candidato preferido. Inmediatamente después del triunfo electoral, aún sin haberse juramentado, comenzaron a conspirar hasta derrocarlo el 25 de septiembre de 1963.
La de hoy es la primera de tres historias que nos ayudó a hilvanar Euclides Gutiérrez Félix.
Recordar a Juan Bosch, tenerlo presente en la cotidianidad de la acción política, es reafirmar la decisión democratizadora del pueblo dominicano y la construcción de una Patria libre y solidaria.