martes, 12 de mayo de 2015

Una candidatura insabora

Lo bueno de la candidatura de Abinader es que no tiene nada malo. Porque tampoco tiene nada bueno: “Ni huele ni hiede”, como dice la gente común de la calle. Es insabora, incolora, inodoraÖ
No pensaba referirme a Abinader porque Abinader no me provoca ningún tipo de pasión, y para un individuo pasional como yo, escribir sobre Abinader debe ser una de las cosas más difíciles que me han tocado en los últimos 40 años.
¿Qué decir de Abinader? Si digo que sería buen presidente, miento; porque nadie lo conoce como líder político y mucho menos como potencial gobernante. Si digo que sería malo, miento; porque a nadie le ha hecho daño, ni ha robado, ni ha matado
Ö A lo sumo, de él podría decirse que es buena gente, inofensivo, un alma de Dios similar a su padre, don José Rafael, político de toda la vida y sempiterno aspirante a la Presidencia, camino que parece lleva también su querido hijo.
Con la diferencia de que don José Rafael no es ningún tonto y los recursos económicos que se ha ganado con tanto trabajo --algunos maliciosos dicen que vastos recursos económicos--, no los tira a la hoguera política porque se tiene bien sabido este viejo axioma:
“Ö Los que llegan ricos a la política, salen pobres; y los que llegan pobres, salen ricos”Ö Y los “abinaderes” son ricos todos.
...La definición de Hipólito
Ni siquiera vale la pena --para no agredir de forma infame a Luis Abinader--, recordar la comparación que hace de él Hipólito Mejía con un exquisito vegetal que alimenta tanto comérselo como guardárselo en el bolsillo.
Es por eso que los políticos no pueden decir lo primero que les llega a la cabeza para luego no encontrar forma de recoger sus palabras. Es el caso de Hipólito, cuya hija Carolina ha comenzado a ser barajada como posible compañera de fórmula electoral de Luis. Y sería una boleta estupendaÖ
ÖPero tendría que empezar con mucho tiempo a decir --Hipólito, por supuesto--, que esa es la liga perfecta de la mesa típica dominicana: ¡carne con tayotaÖ! Aunque es probable que Abinader y sus seguidores se sientan ofendidos.
Como lema de campaña le quedaría mejor a los perredeístas que tanto han celebrado la ocurrencia de Mejía, pero como está la política de complicada tendrían Miguel y su gente que andarse con cuidado para evitar agravios que dificulten una eventual alianza, aunque sea de segunda vuelta.
Hatuey: una piedrecita...
Después de lo que escribí ayer sobre el empeño de Hatuey para formar “el bloque opositor” con Abinader a la cabeza, se ha atiborrado mi correo con decenas de mensajes, algunos de ellos muy curiosos.
Me critican “la forma desconsiderada” de tratar a un viejo amigo de casi cincuenta añosÖ Otros hallan explicación a la actitud del “líder del PRSD” en su deseo de acompañar a Luis en la boleta electoral del PRM.
En cualquier caso hay que ponerle atención a los pasos de HatueyÖ Porque nadie se imaginó jamás que sería candidato vicepresidencial de Eduardo Estrella en 2008 siendo Miguel Vargas --su doble compadre-- candidato presidencial del PRD...
Por eso doña Carolina, la hija mayor de Hipólito, debe saber con tiempo que Hatuey no quisiera irse de este mundo sin estar, por lo menos, en la línea sucesoral del poder.
Por César Medina ;-