martes, 21 de abril de 2015

Decisión del Comité Político

DESEO, INTERÉS.- El guion fue concebido según el deseo de las “bases” peledeístas y el interés de la opinión pública en general. Querían que el Comité Político se reuniera, y lo hizo en una fecha especial. Que incluyera en su agenda el tema de la reelección presidencial, y no quedó de otra. No fue tema único, pero sí principal. Que se discutiera la reforma constitucional y se acordó 23 a 12 someter un proyecto. Incluso, se nombró una comisión con tales fines. Esto es, que se complació a los solicitantes de adentro y de afuera, y no se entiende que ahora no se muestren satisfechos, todos,  de adentro y de afuera, cuando se había adelantado que si el tema era conocido, la reelección era una línea, y hasta se aseguraba determinada votación. 25 a 10, se dijo. 30 a 5, también. Sin embargo, fue 23 a 12. Y entre esos doce se incluye al presidente Danilo Medina, de quien se afirma no levantó la mano.
La votación fue positiva, no negativa. Desde el momento que 23 favorecieron el sometimiento de un proyecto que permitiera la reelección, no había que pedir que alzaran la mano los que estuvieran en contra...
INSTITUCIONAL.- La decisión tomada por el Comité Político fue institucional, y eso explica que en la comisión encargada de preparar el proyecto de convocatoria de la Asamblea, figuren  compañeros que no votaron a favor de la reelección. De eso se había hablado, se había advertido: el acatamiento de las disposiciones del organismo de dirección. La revuelta de los diputados seguidores de Leonel Fernández es un problema del partido, pero en lo inmediato es un problema suyo, como jefe de grupo. Pero tampoco cosa del otro mundo. Quienes entendieron el jolgorio del domingo antepasado, pueden comprender el velorio del pasado día 19. Lo mismo ocurre en Santiago cuando Las Águilas no ganan el campeonato, a pesar de llegar a las finales. Fernández permitió que sus seguidores se fanatizaran, y ahora que la táctica falló, le corresponde volver las aguas a su antiguo nivel. La indisciplina de uno o dos diputados, puede pasarse, pero  la del grupo entero se haría sospechosa...
LA AUTORIDAD.- Si Danilo Medina no levantó la mano a favor de someter un proyecto de reforma, mantiene intacta su autoridad y Leonel Fernández no le supera moral ni políticamente. Nadie sabe qué hablaron en el aparte que hicieron previo al encuentro del Comité Político, pero fuera lo que fuera, entre ellos no hubo riña, puesto que uno esperó al otro para entrar juntos al salón. ¿Quiénes lograron la cita? El secretario general Reynaldo Pared había anunciado esa diligencia, pero igual se atribuye a César Pina Toribio y a Lidio Cadet, quienes estuvieron en la casa de Luis José Asilis, aun cuando no se sepa si participaron en las conversaciones. Lo mismo de siempre. Fernández y Medina hablan sin testigos, y en ese tratar a solas, cualquiera cosa es posible. ¿Hubo acuerdo o desacuerdo? Pudo haber desacuerdo, o acuerdo, pero los dos  condicionados. Si ninguno levantó la mano aprobando la reforma constitucional, tienen un punto en común. Un acuerdo probable fue dejar que fluyera la democracia, como en la elección de los nuevos miembros del Comité Central...
EL ÁRBITRO.-  Hubo fallas que no fueron perceptibles, como en la logística del encuentro previo. Cuando se supo de la posibilidad, los responsables de la actividad  prepararon el escenario, y Luis José Asilis facilitó su villa. Sin embargo, los asistentes de Danilo Medina y Leonel Fernández al parecer no fueron informados oportunamente y  no coordinaron bien. El presidente Medina llegó primero a la Casa Club, se apeó del vehículo, y al enterarse volvió a montarse para ir al lugar señalado. Los periodistas pensaron en alguna dificultad imprevista y que el mandatario abandonaba Metro. Lo siguieron y se dieron cuenta de lo que ya se había descartado. La conversación privada. Ahora, entre las muchas cosas sobresale Reinaldo Pared, cuyos bonos están altos con uno y otro. Entre los dos decidieron que hiciera de moderador de los debates y Medina que se  ocupara de coordinar la comisión encargada del proyecto. Incluso, se le ubicó ayer en la mañana en el Palacio Nacional en gestiones de su encomienda. Hacer de árbitro ahora, en el PLD, es una de las tareas más altas y significativas...

Por Orlando Gil ;-