viernes, 13 de marzo de 2015

Imposibilidad de que PRD y PRM compartan candidatos

EL PULSO.- Si la inteligencia y la viveza echaran un pulso, nadie duda de que los vivos le tumbarían el brazo a los inteligentes. Los dirigentes del PRM no son inteligentes, puesto que dejaron camino real por vereda, pero si vivos, ya que quieren arreglar la carga sobre la marcha. Durante meses y con una flor en la mano iban quitando pétalo tras pétalo y diciendo me quiere, no me quiere, hasta que al final quedaron en no me quiere. Se pensó -- entonces -- que nunca mirarían hacia atrás, y que como se dice, harían de tripas corazón y se afanarían en lograr su cometido de poder. Pero sucede que no. Cálculos y más cálculos, y los votos no alcanzarán para ser alcaldes ni diputados, y por igual regidores y senadores. Total, la unión hace la fuerza, pero la fuerza sin unión es un carro enchivado. La rueda se mueve sobre sí misma, pero el vehículo no adelanta. Eso era previsible, pero en la práctica no era posible caminar y masticar chicle al mismo tiempo. La mente es buena y útil, pero no cuando se trata de cavar trincheras y disponer prontamente del enemigo...
EL PLAN.- La situación luce interesante, pues mientras la dirección no encuentra manera de que el proyecto sea viable, y los potenciales candidatos se dedican a fortalecerse de manera personal, los aspirantes menores dan coces contra el aguijón. Quieren algo parecido a lo imposible: compartir candidaturas en las boletas congresual y municipal. El voto fraccionado no solo será políticamente criminal, sino un entierro de segunda para los interesados. Lo bueno es que logran titulares en los periódicos, y se entretienen comentando la fórmula, pero en la práctica no adelantan ni un paso. Hablan con Hipólito Mejía, Luis Abinader, Miguel Vargas, pero nada queda claro. Hasta ahora ninguno se refiere al asunto, por lo menos en público, pero tienen que haberse dado cuenta, si son inteligentes, y no vivos, de que en el hipotético caso de que los interesados llegaran a un entendimiento, ellos, los presidenciables, serían los primeros perjudicados. Como se ven las cosas, y se ven mal, el llamado voto de arrastre se daría al revés...
TODOS JUNTOS.-  Las elecciones del 2016 serán complejas, como eran antes de la reforma constitucional del 1994, en que los tres niveles se daban al mismo tiempo: presidencial, congresual y municipal. Entonces se producía una situación de arrastre, y senadores, diputados, alcaldes y regidores se beneficiaban de la votación del candidato presidencial. Ahora podría darse al revés en partidos como el PRD y el PRM, en que los potenciales encabezados de las boletas no tienen gran atractivo, como demuestran las mediciones. Si los senadores, diputados, alcaldes y regidores se desentienden del presidente, la oportunidad le sería fallida antes de llegar a la consulta. Incluso, de eso se trata: de no cargar con un peso muerto. Hipólito Mejía, Miguel Vargas y Luis Abinader no levantan fervor suficiente entre sus seguidores, que quieren soltarlos en banda y correr entre ellos un albur que consideran más confiable y con mayores posibilidades. Vista así la cuestión, difícilmente consientan en la fórmula, y sin su anuencia no puede concretarse. Ahora ¿qué pasará con la campaña, afectada en dos sentidos? La empobrecen, al descartar a los candidatos mayores; y la retrasan, al no salir al ruedo, esperando que la viveza salga a camino...  
CREYERON.- Se impone hablar en primer término de los aspirantes que se cobijarán bajo la sombrilla del PRM, pues no atendieron los alertas y consideraciones que se hicieron. Dijeron que eran mayoría, y el partido en principio se llamó Mayoritario. Si los que se iban y formaban tienda aparte eran el 90%, el 10% restante no contaba ni era necesario. ¿Por qué ahora se replantean la situación y están convencidos de que cada candidato por su lado no hará más que el ridículo, y sobre todo sucumbir ante las fuerzas del oficialismo? El tanto insistir lo asemeja a los mendigos a la puerta de la iglesia, que insisten e insisten en la limosna, aun cuando el cristiano dio lo que tenía en el pase de la misa. Esa suerte equívoca de las candidaturas tiene a muchos “perredemeístas” pensando, calculando y decidiéndose por la posición anterior. Algunos, incluso, van a tener que tragarse el orgullo, o meterse el rabo entre las piernas, pues no les queda de otra que imitar a la ciguapa, de la que se dice tiene los pies al revés y camina de espaldas...
Por Orlando Gil ;-
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