jueves, 26 de marzo de 2015

Farsantes del periodismo


Hacer causa común con un partido, con un candidato o con un Presidente de la República pudiera considerarse una acción carente de ética para un periodista en ejercicio liberal del oficio, pero siempre se podrá justificar bajo el argumento de que la política atañe a todo el que asume responsabilidades ciudadanas.

Distinto es asalariarse a corporaciones empresariales en disputa con el interés nacional o sumarse a grupos que atentan contra la nacionalidad, apandillarse con sectores que se lucran con recursos externos y beneficiarse de una campaña perversa contra su propio país en el exterior.
En todas partes del mundo los periodistas se involucran de alguna forma en la actividad política porque en la política se halla su principal rutina noticiosa, y los políticos, sin ninguna excepción, tratan de utilizar los medios para difundir sus mensajes en relación de conveniencia recíproca.
Es normal que entre los políticos y los periodistas exista relación profesional, en ocasiones con vínculos de amistad personal y hasta familiar, y no por ello los periodistas están al servicio de sus intereses.
Lo que sí compromete la ética profesional es asumir contratos de defensa de grupos empresariales que sólo les interesan sus capitales, a veces en detrimento del interés nacional, como ocurrió hace poco con una minera que encontró defensa en algunos pontífices del periodismo dominicano...
... Y por lo cual recibieron muchos millones. Para ellos y para que repartieran. Porque en este medio todo se sabe.
... Vinculaciones políticas
La política lo contamina todo, que no sólo la comunicación social El periodismo es uno de los objetivos de los políticos, y es lógico que así sea Pero en muchas ocasiones los papeles se invierten en esa relación, y son los periodistas quienes utilizan a los políticos.
En el peor caso, el periodista puede siempre discriminar entre los intereses que se juntan en una relación necesaria con el político. Otra cosa es servirle de vocero y peor aún si el mercantilismo media en esa relación, que no siempre ocurre.
Hasta hace unas cuantas décadas, la ética periodística estaba determinaba por la distancia que era preciso poner con los políticos... Pero no con todos los políticos, sólo con los balagueristas, con los reformistas, con los militares...
... A uno de los periodistas más serios y firmes en la defensa de la honestidad y de la ética profesional y familiar ñSilvio Herasme Peñañ, quisieron estigmatizarlo por una vieja relación casi familiar con el general Enrique Pérez y Pérez durante la pugnacidad cuartelaría con el también general Neit Nivar Seijas. Y la calumnia cayó sola.
... Aquella “independencia”
Ser amigo y colaborador de los izquierdistas y de los perredeístas era “asunto de principio y deber ético” para los periodistas que nos formamos en los años de la post Revolución Cualquier relación de amistad con los dirigentes reformistas tenía que ser casi clandestina.
Hubo algunos periodistas que se negaron al chantaje provenientes de la escuela de Germán Ornes, en El Caribe, pero fueron tildados de “derechistas y balagueristas” y no cabían en el SNPP que nos agrupaba a todos menos a ellos.
El periodismo dominicano ha variado mucho desde entonces... Los periodistas tienen mayor libertad para simpatizar con los partidos o con los candidatos que deseen, y siempre que se mantengan con apego a la objetividad no hay nada malo en ello...

... Malos son los farsantes, los que predican principios que nunca han tenido.
Por César Medina ;-