Publicidad

Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

jueves, junio 17, 2021

Carestía y pobreza: la otra cara de la pandemia

PANORAMA 3.0 ,,,,,,     
Resulta incues­tionable que una de las se­cuelas de la pandemia del Covid-19 es el alza indeteni­ble de los precios de productos de consumo básico. A pesar de que este fenómeno no es ex­clusivo de la República Domi­nicana, parecería que somos uno de los países donde más fuerte está pegando.
Esta situación ha llamado la atención de organismos in­ternacionales como la Orga­nización de las Naciones Uni­das para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la cual el 3 de junio publicó un reporte en el que establecía que “en el mes de mayo los precios globales de los alimentos aumentaron en su paso más acelerado en toda una década”.
Dicho informe establece, además, que los productos de consumo básico como los acei­tes vegetales, el azúcar, los ce­reales y los cárnicos, se en­cuentran en su punto de precio más alto desde septiembre de 2011, representando un incre­mento de 39.7% de mayo de 2020 a mayo de 2021.
El principal factor que em­puja este fenómeno es el incre­mento del precio del petróleo, el cual, desde enero de 2021 a la fecha, ha presentado un in­cremento de 18 dólares por barril o lo que equivale a un 30%. Esta alza del crudo ade­más de afectar el costo direc­to de producción derivado del componente energético ha tri­plicado el precio del flete marí­timo y aéreo para materias pri­mas y productos de consumo.

Por lo antes expuesto, me causó preocupación las decla­raciones del Presidente Luis Abinader, quien, en una re­ciente entrevista, reveló la in­tención del gobierno de au­torizar la importación de productos de consumo masi­vo, como una forma de paliar las alzas antes descritas.
En ese sentido, entiendo que el fomento de las importacio­nes es una medida con efectos de muy corto plazo que ade­más de no controlar los pre­cios podría dañar el aparato productivo local, presionan­do además el tipo de cambio. El estado dominicano tiene varios retos que necesitan que exploremos opciones más in­tegrales, que incentiven a los sectores productivos locales a producir más y a menor costo

Me parece que el primer reto que tenemos es ayudar a nues­tros productores a independi­zarse del costo del petróleo, promoviendo el uso de ener­gías alternativas en la cadena de producción.
El otro reto es abaratar los costos de los fertilizantes, para lo cual debemos promover el desarrollo de una industria lo­cal de producción de fertilizan­tes orgánicos, generando un círculo virtuoso que impacte el problema de la disposición de desechos sólidos. Pero tam­bién debemos cuestionar qué está sucediendo con el crédito agrícola, ya que si bien es cier­to que desde el estado se ofre­cen tasas de interés son bajas y atractivas, no menos cierto es que los requisitos para acceder a estos son muchos y difíciles para los productores.


Por Omar Fernández ;-

@OmarLFernandez
Print Friendly, PDF & Email

No hay comentarios:

Publicar un comentario