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lunes, julio 30, 2018

¿Van a ignorar a la JCE?

El Pleno de la Junta Central Electoral, encabezado por su presidente Dr. Julio César Castaños Guzmán, llevó a cabo el pasado miércoles 25 una histórica sesión pública a la que acudieron representantes máximos de todos los partidos existentes en la República Dominicana, en la cual se abordó el crucial y trascendental tema de la propuesta que procura cargar bajo la responsabilidad de la JCE las primarias de los partidos.
Felicito públicamente, tanto al Dr. Castaños Guzmán como a los demás honorables miembros de ese organismo electoral, por su valentía y responsabilidad de dejar constancia histórica de la magnitud del desastre que se le está proponiendo al país con lo que signifi caría que la JCE, aparte de organizar las elecciones que le ordena la Constitución para febrero y mayo del 2020, también tenga que hacerse cargo de una experiencia onerosa y traumática sin precedentes que signifi caría emitir boletas y contarles los votos a más de 100,000 precandidatos de los diferentes partidos faltando pocos meses para los comicios nacionales, congresionales y municipales.
En buen dominicano, el Pleno de la JCE con el formidable apoyo de su personal técnico, le dijo al país que no hay condiciones mínimas para embarcarse en tal aventura, tanto por su costo económico (igual o más cara que las elecciones nacionales) como por la complejidad de su organización y logística. El Dr. Castaños al hablar en la sesión envió un mensaje claro: Que nadie alegue ignorancia. Lo que se está planteando con las primarias abiertas y simultáneas es el caos.
En términos diplomáticos, aunque no lo dijo, es muy obvio que se da cuenta, al igual que los demás miembros de la JCE, que ese berenjenal podría poner en juego las elecciones del ‘20.
La fi rme y responsable posición de la JCE fue atacada virulentamente por paniaguados del poder, que en medio de un servilismo pocas veces visto en la vida política nacional no les importa en lo más mínimo la suerte del país ni de su sistema democrático, con tal de ponerse donde “su capitán los vea”.
Todos los partidos presentes, incluyendo los aliados del gobierno, plantearon lo imposible de la locura de primarias abiertas y simultáneas.
El Partido de la Liberación Dominicana, encabezado por su presidente Dr. Leonel Fernández, agregó a la imposibilidad logística el trascendental aspecto constitucional al debate, resaltando de manera puntual que la Constitución de la República no faculta a la Junta Central Electoral a organizar primarias de los partidos.
Es bueno mencionar en este artículo que el juicio acertado del presidente del PLD Leonel Fernández en su carta a la JCE, es el mismo que asumieron 15 jueces a unanimidad de la Suprema Corte de Justicia en el año 2005, cuando declararon inconstitucional la ley que ordenaba primarias abiertas y simultáneas con el padrón de la JCE. En aquella oportunidad la Suprema, actuando como Corte Constitucional, estableció que la Junta Central Electoral sólo está facultada para convocar las asambleas electorales, para la elección de funcionarios electivos.
El secretario general del PLD, Dr. Reinaldo Pared, presente en la histórica sesión de la Junta, asumió una actitud prudente al decir que la dirección de su partido debía de ponderar el alcance de todo lo dicho por el presidente de la JCE. El único partido que se atrevió a defender la propuesta de que la JCE tomara la responsabilidad de la organización de las primarias fue el PRM, a través del Dr. Orlando Jorge Mera, quien tratando de morigerar los efectos devastadores que tendría ésto para el país, planteó que las primarias sólo se harían para los cuatro partidos mayoritarios. Calculando cinco aspirantes por cargo, estaríamos hablando de 20,000 precandidatos por partido y 80,000 sólo entre los cuatro llamados “mayoritarios”.
La propuesta de Orlando Jorge a nombre del PRM es igualmente inconstitucional.
¿Cómo puede una ley organizarle a unos partidos sus primarias y a otros no, en caso de que así lo decidieran? ¿No sería discriminatorio? Si la Junta Central Electoral es la que va a cargar con la organización en todo el país de las primarias de los partidos, muchos de los partidos emergentes podrían optar por ese método, si así se aprobara, serían más de 200,000 precandidatos.
Si eso no es un manicomio colectivo y extenso, podemos sacar esa palabra del vocabulario de la Lengua Española.
Concluyo este artículo pidiéndole públicamente a quien es el motor impulsor de esta gran discusión, el presidente Danilo Medina, que refl exione sobre lo dicho por el Dr.
Castaños y la JCE. El camino que le conviene al país, a su democracia y al propio presidente Medina es buscar el consenso que pide la JCE y trabajar en la Ley de Partidos sobre mecanismos efectivos que permitan auditar y transparentar los padrones partidarios, así como todos los procesos de elección de sus candidatos respetando la democracia interna.
Ignorar a la JCE es llevar al país directo al caos. Nadie en esta tierra, ni político, ni empresario, ni periodista, ni profesional, ni obrero, puede alegar ignorancia. ¡Callar es cobardía!
Por Vinicio Castillo Semán ;-
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