Siganos en nuestras redes

siguenos en facebook siguenos en Twitter siguenos en Google+ Canal de youtube siguenos en facebook sígueme en Instagram siguenos en facebook

jueves, 3 de mayo de 2018

Senado aprueba texto chueco y calimocho

No hay que estar alfabetizado para entender qué busca el gobierno con la apresurada aprobación de la Ley de Partidos Políticos. Cuando una administración impone su interés y no escucha razones, recurre a la fuerza, al poder y al soborno. Danilo Medina aceleró la marcha de sus intenciones porque las primarias abiertas son el primer paso a su proyectada repostulación.
Aprobado el calimocho texto de la Ley de Partidos Políticos la maquinaria estaría engrasada. Se puede pagar por adelantado el soborno, que actualmente está en 15 millones de pesos por cabeza, porque saldría más barata la modificación constitucional.
En el Senado, por las prisas o quizá buscando un pago adicional para ratificar las correcciones al texto, aprobaron una pieza inválida, ilegal, chueca y calimocha que es una obra maestra de la chapucería. Los diputados tendrán que rechazar ese adefesio porque no hay comisión legislativa que enderece ese entuerto contra la opinión pública.
Danilo ha elaborado un texto que elude a la Junta Central Electoral y desoye las advertencias de los partidos políticos, la iglesia, los diplomáticos extranjeros, los empresarios y la sociedad civil. Los únicos que están de acuerdo con las primarias son los cortesanos de la reelección.
El gobierno está imponiendo una ley porque tiene oscuros propósitos.
Únicamente siendo un ser vendido se puede entender la aprobación de una ley dañina a los mismos políticos. Las primarias danilistas son el engendro del trujillismo. Busca que el PLD que él controla sea el nuevo Partido Dominicano. En base al dinero impondrá candidatos en su organización y fabricará con políticos títeres su propia oposición.
También, como los partidos no tendrán dinero para sus gestiones, estarán a merced del dinero del gobierno o de los delincuentes.
El adefesio que está en agenda de la Cámara de Diputados anula la militancia de los partidos, que son en realidad el partido mismo, para que sea gente de la calle (léase agentes pagados) los que voten y elijan candidatos. Esa intención es inconstitucional ya que viola el derecho de libre asociación. Los partidos son entes privados y deben manejarse según sus propios estatutos.
El país está atento a las manos que se levanten en contra de la Constitución y la democracia. Paso a paso, con acciones como la que está en marcha, se recorre el camino de la dictadura.
¿Por qué el gobierno quiere un proyecto que todos rechazan? La reelección, manito.
Por Alfredo Freites ;-
alfredofreitesc@gmail.com

Print Friendly, PDF & Email